h Malinorne: El Doctor Eleder de Vacaciones: Visita a Eregion

Malinorne

Bloc cordelero del Dr Eleder, profesor de la Universidad Autónoma de Númenor: UAN

septiembre 06, 2004

El Doctor Eleder de Vacaciones: Visita a Eregion

Mi visita a Eregion -contaba el Dr. Eleder, a la vuelta de las vacaciones, a un grupo de profesores reunidos en la cafetería de profesores de la Universidad- comenzó de manera un tanto accidentada. Iba con la profesora Gil-Galen, la conocen, y la señorita Herissë, una casi-alumna de... ah, la conocen también... ¿Una fiesta, dicen? No me hablen, no me hablen... Bueno, ya les contaré. La cosa es que habíamos decidido renunciar al mûmak. Estábamos hartos de mûmak; habíamos acumulado más horas de viaje en mûmak que hojas hay en el Bosque Negro. Así que fuimos en tren. No, hombre, al continente fuimos en dirigible, claro. Pero luego tomamos el tren, y... ¿De qué asombran? El tren es un tradicional y genuino medio de transporte de la Tierra Media. Aparece ya en las fuentes clásicas; ¿o no recuerdan la referencia de El Señor de los Anillos de fuegos artificiales de dragones que se alejaban "como un tren expreso"? Así que fuimos en tren. Mucho más cómodo, agradable y, para este trayecto, incluso barato que el mûmak. Y allá comenzó el viaje.

Una hora después, se nos anunciaba que había habido algún problema en la vía; no sabemos si era una manifestación de orcos que exigían mejores condiciones de trabajo, si habían encontrado una grieta en la nueva vía férrea Minas Tirith-Dorwinion, o si se les había acabado la leña. El caso es que tuvimos que abandonar el tren, y tomar la última etapa de nuestro viaje... en mûmak, lo han adivinado. En momentos así uno se acuerda del Plan de Eru.

Bueno, bueno. En todo caso, llegamos a Eregion. Es un lugar muy peculiar. Rodeado por varias murallas, saben... no, bueno, de su gloriosa etapa en la Segunda Edad ya no queda casi nada. Pero por otra parte, esa época está más viva que nunca.

Hoy en día vive del turismo, y del comercio de Espadas. Pero no Espadas cualesquiera, claro. La Genuina Copia de la Espada Andúril, por 100 númenóres. Una Auténtica Réplica de Glamdring, 80 númenóres. La Daga Aguijón, 30 númenóres, y diez de descuento si adquiere además la Espada Corta Dardo (ya, ya sé que Aguijón y Dardo son la misma. Hay que estar loco para comprar dos ejemplares de una misma daga. Pero hay gente para todo. No, mejor no pregunten más. Gracias).

En resumen, Espadas Clásicas de la Antigüedad por todas partes. Había más tiendas de espadas que tabernas. Y no sólo espadas, claro. Simpáticas Miniaturas de Celebrimbor que Mueve el Martillo cuando Accionas el Pulsador. Elessaritos de colgante. Annatares de Mazapán!! Alabados sean Manwë, Varda, Aulë, Yavanna y todos los Valar del Mahanaxar; ¿¿cómo puede alguien comerse un Annatar de mazapán?? Pues se venden. Tortas de hojaldre con las runas del Anillo, placas de "Galadriel y Celeborn Durmieron Aquí una Noche de Verano" (y de "Celebrimbor Espió Aquí a Galadriel Mientras Dormía" en el piso de arriba, por cierto)... Sólo faltaba un Pastel de Balrog. Y al tiempo.

No, no compré nada. ¿Por quién me ha tomado, señor Nob? El sueldo de la UAN no me permite dispendios. Y además, todo era absurdo. Seguro que la mitad de la leyenda de Eregion era inventada. ¿Cómo? ¿No conocen el clásico artículo de Von Hiertzensburg sobre las inconsistencias y fallas del relato de la Forja de los Anillos? Algún día se lo paso. El caso es que no compré nada. Nos tomamos unas orcocolas en una terracita, eso sí. Y comimos bien, eso es cierto. No, no hubo mazapán en el postre. A veces su humor me recuerda al de nuestro querido Cambragol, señor Nob. En fin.

Bueno, algún día habrá que volver. A ver si ya han traído la daga haradrim que... ehm, quiero decir, por el cordero y las chuletas, claro; y la vista de las murallas, impresionante. Y también el río. Y el Castillo. Pero la verdad es que por 20 númenóres, es una oferta realmente impresionante. ¡Que aprendan los feanoreanos!

4 Comentarios:

Blogger elwen dice...

Ya decía yo dónde se había metido estos días nuestro querido profesor Eleder. ¿nos contará algún día que pasó en esa fiesta? jejeje

10:35 a. m.  
Blogger Blackrose dice...

Casualmente, anteayer vi al 'querido Cambragol', con el que compartí unas pintas de Guinness... bueno, él Guinness, yo sidra XD

12:15 p. m.  
Blogger DrEleder dice...

Diga al señor Cambragol que se pase un día por la Universidad, señorita Van-Nessa. Dígale que ya hemos olvidado aquel pequeño incidente con el queroseno que estuvo a punto de incendiar el Edificio Yavanna. Y, señorita Elwen, ya veremos lo que cuento de aquella fiesta; no quiero que los alumnos se piensen que paso el tiempo fiesteando... Perdería mi bien merecida fama de no hacer otra cosa que dormir!

9:39 p. m.  
Blogger Gil-Galen dice...

Eleder, por Eru, no, no, no, Cambragol no.

1:40 a. m.  

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