h Malinorne: Regalos del Señor Google

Malinorne

Bloc cordelero del Dr Eleder, profesor de la Universidad Autónoma de Númenor: UAN

septiembre 09, 2004

Regalos del Señor Google

-Doctor Eleder...
-¿¿Sí?? -La voz del Doctor se oyó, cual lamento de elfo en las cavernas de Thangorodrim, de su despacho privado.

Eleder llevaba varios días encerrado en su despacho, saliendo sólo para dar las clases. Algunos lo creían víctima del síndrome post-vacacional (aunque, los que sabían algo de sus vacaciones, pensaban que era más fácil que sufriera síndrome "vacacional" a secas). Pero no había nada de eso. Simplemente, al reincorporarse a sus clases, había descubierto con horror el absoluto caos en que se encontraba toda su documentación. No era capaz de encontrar ningún tomo de su Quettaparma; de la Historia de la Tierra Media sólo habían aparecido los números primos; ni tan siquiera localizó su vieja edición de El Señor de los Anillos, y había tenido que hacer varias consultas en la Edición de Lujo Encuadernada en Piel de Olifante Con Incrustaciones de Ithildin e Ilustrada por John Howe. De manera que había decidido ordenar el despacho. Tres días después, no estaba seguro de que hubiera sido una buena idea.

-Doctor... al teléfono... es para usted -le respondía Nob, el semihobbit que ejercía temporalmente de secretario para el Doctor.

Se escuchó el claro y reconocible sonido de un grupo de libros cayendo al suelo, seguido de un grito de dolor y una maldición que contenía un buen número de nombres de maiar de Morgoth. -Auch... ¿y quién recontrabalrogs llama? -inquirió Eleder.

-Es... es el señor Google, Doctor -respondió Nob.

A esto siguió un asombrado silencio. "¿El sr. Google llamándome?", pensó Eleder. "Esto no suele suceder así... ¡suele ser uno el que le llama a él!"

En efecto, el sr. Google era uno de los ayudantes externos más útiles de que disponía la Universidad. Gracias al convenio suscrito con la UAN, con una simple llamada de teléfono, cualquier profesor podía consultarle sobre lo que se le ocurriera; su enciclopédico conocimiento era asombroso. Tras una larga relación telefónica, Eleder y el sr. Google habían llegado a apreciarse mutuamente. Pero esto que había ocurrido parecía ir contra las leyes de la lógica... ¡El sr. Google NUNCA llamaba personalmente a alguien! Debía haber ocurrido algo grave.

Así que Eleder descolgó el auricular, y dijo tímidamente: -¿Sí?

-¿Doctor Eleder? -se oyó decir a la neutra pero a la vez curiosamente amistosa voz de Google.
-Sí... soy yo. ¿Señor Google?
-¡Qué alegría oirle, Doc! -respondió Google- ¿Ya ha vuelto de sus vacaciones, verdad?
-Sí, he vuelto ya -contestó Eleder-. Permítame, señor Google, ¿a qué se debe su llamada? Reconozco que estoy sorprendido.
¿No será -dijo, tímida pero ilusionadamente- que tiene alguna duda de quenya que no puede resolver usted mismo?
-¡Oh! No, no, en absoluto -repuso Google-. Nunca tengo problemas de ese estilo; desde que tengo indexados TolkLang, Elfling, Ardalambion, Gwaith, ELF, ELM y los cursos de Lambenor, Lambelion y alguno más, no tengo nunca problemas de ese tipo -la expresión de desencanto de Eleder no se transmitió por teléfono, afortunadamente-. No... en realidad, le llamaba para hacerle un regalo.
-¿Un regalo? -ahora Eleder sí que estaba genuinamente sorprendido.
-Un regalo, sí, Doctor. ¿No siente usted la necesidad de una verdadera, genuina y útil Cuenta de Correo Cordelero de Alta Capacidad?
-¿Perdón? -respondió Eleder.
-¿No siente usted cada día el inconveniente de tener que borrar sus correos cordeleros, sus archivos adjuntos o sus conversaciones pasadas, por falta de espacio en su buzón?
-Pues... no -respondió Eleder, sin entender mucho.
-¿No se siente cohibido cuando intenta acceder a su correo desde un tapiz web? ¿No maldice y se queja amargamente por la poca ordenación de sus mensajes? ¿No ha sentido mil veces la necesidad de un Correo Web de Calidad?
-Eh... no, la verdad es que no.
-¡¡Pues eso mismo es lo que... no? -contestó, asombrado, Google- Eh... ¿Está usted seguro?
-Pues... sí, la verdad -dijo Eleder-. Yo sólo uso cuentas pop3, para lo poco que necesito de web ya tengo Yahoobbit, y nunca he sentido la necesidad de nada más.
El sr. Google calló por un momento, como si no estuviera acostumbrado a que esa parte de la conversación discurriera así. -Pues... ¡No importa! Sepa, Doctor Eleder, que le voy a regalar algo que cambiará su vida y la de sus parientes y amigos más próximos... Un paquete de INVITACIONES para obtener su propia y personal CUENTA DE CORREO GMAIL!
Así podrá ofrecer a sus amigos entrar en el fascinante mundo del Correo Google, huir de la necesidad de borrar los correos antiguos, no preocuparse del espacio de los attachments, y, sobre todo, ser Unirse al Mundo de Google con una fascinante cuenta GMail! En estos momentos estarán llegando a su puerta.

Se oyó un "Ding!"; Nob fue a abrir, y, en efecto, un simpático mensajero, con la letra G en su camiseta, dejaba un paquetito a Nob y se escabullía velozmente por el pasillo.

-Esto es todo, Doc. Espero que lo aprecies debidamente. ¡Eres uno de los Privilegiados! Ahora te dejo... ¡tengo más regalos que hacer!
-Eh... adios -y Eleder oyó cómo se cortaba la comunicación. Se levantó, fue al antedespacho ocupado por Nob, y observó el paquete... ¿Y para qué querría esto? Bueno, quizás alguno de sus alumnos le sacara alguna utilidad...

De manera que dijo -Nob, manda una circular. Si alguien está interesado en recibir una de estas -miró al paquete- "Invitaciones para obtener una cuenta de correo GMail, de un Giga de capacidad", que deje su dirección cordelera en los comentarios...

Y mientras emprendía de nuevo su ordenatoria tarea, no pudo dejar de pensar: "La verdad... me ha sorprendido mucho el tono. El Sr. Google que yo conocía no era así; hacía su trabajo y nada más..." Y volvió a sumergirse entre enciclopedias, glosarios y latas de orcocola vacías.

9 Comentarios:

Blogger elwen dice...

Es curioso, he llegado hasta a ver subastas en ebay por una cuenta de gmail y alcanzar precios muy altos.

El caso es que a pesar de que aquí el Dr Eleder no encuentre estas cuentas de correo muy útiles, he de decir que están muy bien y además es muy rápido.

"Invite a friend" dice, tengo más invitaciones que amigos.

(by Peke)

5:27 p. m.  
Blogger Gil-Galen dice...

¡¡¡Yo quiero!!!!!

Solo por probar y asi aumentar mi nivel de frikismo XD

5:59 p. m.  
Blogger Daeron dice...

bueno, la del yahobit tiene espacio de sobra, no?

Daeron, sufriendo el ataque del mosquito provenzal

3:35 a. m.  
Blogger HFF DIOS dice...

Eleder,no es que te baste con un par de líneas para decir todas tus sandeces, sino que como cada vez que escribes algo haces un ridículo inconmensurable, lo mejor en tu caso es abrir el pico lo menos posible.

En definitiva, un individuo lamentable cuya mente es una parodia de la sensatez.

4:26 a. m.  
Blogger HFF DIOS dice...

Eleder,no es que te baste con un par de líneas para decir todas tus sandeces, sino que como cada vez que escribes algo haces un ridículo inconmensurable, lo mejor en tu caso es abrir el pico lo menos posible.

En definitiva, un individuo lamentable cuya mente es una parodia de la sensatez.

4:28 a. m.  
Blogger DrEleder dice...

¡Ciertamente, señor HFF_Dios! No puedo decir que su opinión sea insólita; la comparten, de hecho, varios compañeros de la Universidad. Pero parece que el señor Rector aún me soporta. Y no, las botellas de pach-aran enviadas cada año no cumplen ningún factor en ello, no lo piensen siquiera, por favor.

6:59 a. m.  
Blogger HFF DIOS dice...

Tu impertérrito bla, bla bla es el sucedáneo perfecto para esconder tu ineptitud . No es un mal recurso, pues parece hasta creíble, pero es superfluo y poco elaborado.

1:43 p. m.  
Blogger The Flying Burrito dice...

Un tanto largo, pero a tu crédito debo decir que me reí!


recontrabalrogs ??


The Flying Burrito

3:10 a. m.  
Blogger DrEleder dice...

Es la idea, señor Burrito. La calidad literaria la reservo para las preguntas en los exámenes de Exegética (de hecho, suelo comenzar los exámenes con un "Ahora bien...").

11:57 a. m.  

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