h Malinorne: Tengwar en Realidad

Malinorne

Bloc cordelero del Dr Eleder, profesor de la Universidad Autónoma de Númenor: UAN

septiembre 07, 2004

Tengwar en Realidad

-Eso es todo por hoy. Hubo cierto filósofo que dijo _minya lá antaina, telda lehtaina_, que quiere decir "la primera no se da, y la última se dispensa". Desde entonces, las Universidades de toda la Tierra Media tienen la costumbre de no adelantar materia académica en la primera y última clase -"pues N'Dye no ha debido oir a ese filósofo... el primer día ya te mete todos los ríos del Harad", se oyó por una de las últimas filas-. De manera que así acabamos nuestra primera clase. A no ser, claro, que alguien tenga alguna pregunta -y sonrió, irónico, disponiéndose ya a recoger sus papeles.

-¡Profesor!

El sonido surgió, claro y prístino cual trompeta Vanya en la Guerra de la Ira, de la primera fila. Todos los alumnos se quedaron petrificados; jamás, en toda la historia conocida de las clases del Doctor Eleder en la UAN, algún alumno había osado alargar un minuto más el tiempo académico aceptando esa invitación ritual y meramente protocolaria. Eleder lo miró, entre consternado y atónito. Se trataba de Harry Bolger, un nuevo estudiante, de gafas redondas y mirada perdida. "Un empollón más", había pensado Eleder al verle; ahora temía haberse equivocado.

-Eh... ¿Sí, señor Bolger? -logró balbucir Eleder.

-Profesor, me gustaría preguntarle una cosa, si no es molestia, profesor. Estoy muy interesado en las tengwar, señor, es una escritura que me encanta, de hecho me he apuntado a un par de cursos particulares sobre ortografía y caligrafía, ¿sabe?, quiero mejorar mi estilo, mi padre me ha comprado una pluma de cisne modelo "Tom Bombadil", ya he hecho mis primeros pinitos, he transcrito la primera página del Valaquenta, que es un libro que me encanta, me gusta mucho la literatura clásica, es una gran fuente de sabiduría, ¿no es cierto? -dijo Bolger, sin pararse a respirar siquiera.

-Estoy seguro, señor Bolger, de que sus compañeros estarán encantados de escuchar sus opiniones sobre el Valaquenta durante parte de su tiempo libre -dijo Eleder, entrecerrando los ojos mientras miraba al alumno-. ¿Cuál es su pregunta? -terminó.

-¡Oh! Pues mire, señor profesor, yo, el otro día, estaba hablando con una chica que es hija del primo del cuñado de uno de los directivos más importantes de la Universidad, y claro, ya se sabe, con las chicas no se puede hablar de estas cosas, tengwar y escrituras y cosas así, su mente no está preparada para eso, sino para otras cosas, usted ya me entiende, jiji -dijo Bolger, con una risita cómplice, mientras Eleder escuchaba respirando hondo y pensando "más que un empollón más se va a convertir en un empollón menos, como le pille alguna que yo me sé..."- Por eso, señor, profesor, vea usted, me decía ella que eso de las tengwar era una tontería, que a ver para qué servía, que habiendo máquinas cordeleras e imprentas y de todo, escribir tengwar no servía más que para perder el tiempo, yo le dije que estaba totalmente equivocada, y que hoy tenía mi primera clase con el fantástico Doctor Eleder y que él explicaría y ya se enteraría ella, ¿verdad, señor?

Eleder suspiró; no deseaba prolongar la agonía de los alumnos, alguno de los cuales parecía buscar el botón de eyección de asientos que varias aulas tenían instaladas por sugerencia de Balsadera. Pero el tema le había tocado un poco su amor propio. De manera que se enderezó, y, con voz tronante, dijo:

-¿Eso es lo que dice su amiga, señor Bolger? ¿Que las Tengwar, depósito milenario e incluso Edadario de Sabiduría, Tradición y Literatura, ya no se usan para nada, son un simple artificio destinado a contentar las nostálgicas mentes de los clásicos o las inquietas manos de los ociosos? ¿Que en la Vida Real, en nuestros Hobbiton y Cavada particulares, es imposible ver un ejemplo de Tengwar utilizado para nada? ¡Voy a demostrarle cuán equivocada está! -Y, de un salto, se plantó ante la pizarra y escribió la dirección cordelera http://gildor.freepage.gr/tolkien/realteng/ . -¡Vea, vea ese tapiz cordelero! ¡Compruebe por usted mismo la asombrosa vitalidad de las Tengwar en nuestra vida real de la Novena Edad! Conozca a Stephen y July Pfeifer, y la historia de su anillo de bodas élfico, o el precioso y algo cabalístico anillo de amor de Ilutir y Luinwen; o el anillo de amistad de Andy Williams, o incluso el anillo de la fortuna que tan buena suerte dio a Merhael, que lo creó para "extender la antigua sabiduría de los elfos" (bueno, y para que sirviera como tema de conversación).

-¡Pero eso no es todo! -gritó el profesor, saltando de la tarima y comenzando a andar a grandes zancadas entre unos asustados alumnos, sobre todo los que aún no conocían los momentos de _berseker educativo_ del Doctor- ¿Cuánta gente se ha realizado tatuajes con inscripciones en Tengwar? Linda Milvi, Susanne (que se tatuó la versión quenya del célebre dicho de Gandalf, "todo lo que podemos hacer es decidir qué hacemos con el tiempo que se nos ha dado"), Mali Minch o tantos otros? ¿Acaso ellos no existen? O yendo a cosas aún más sublimes y bellas, ¿es que Boris Shapiro no envió a sus amigos una invitación a su boda redactada en tengwar? ¿O no hicieron lo mismo Joanna y Damian Gucza? ¿O, en un tono algo más prosaico pero igualmente elegante, no es un ejemplo a imitar la decoración élfica de la mesa de Kerry Maffeo? ¡Díganmelo!

Los alumnos se aferraban a sus mesas, atemorizados, y observaban al Doctor con asombro. Harry Bolger parpadeaba, como no esperando ese estallido de furia que había provocado. Por fin, Eleder bajó los brazos y sentenció:

-Sí, señores, sí. Los tengwar son muy útiles, hoy en día. Y crearse un anillo o tatuaje con ellos no es algo complejo, ni un lujo reservado a los eruditos. Basta leer esta guía para estar al tanto de las complicaciones que tiene esta decisión. Y una vez lo has conseguido, contactar de nuevo con Tengwar En Realidad para hacer partícipe a toda Arda de tu obra. Eso puede usted decirle a su amiga, señor Bolger -Eleder pareció volver a la realidad por fin-. Y dígale que aún hay sitio en esos cursos particulares. A ver si así entiende mejor el valor de las cosas. Adiós a todos -y, con un gesto de la mano, movió a los alumnos a levantarse y abandonar la clase con rapidez, pero en un aún tembloroso silencio.

"Ay... tanta gente que sigue pensando que lo élfico está pasado de moda... o peor aún, que está demasiado de moda", pensó, una vez el último alumno hubo abandonado el aula mirando atrás con temor. "Habría que hacer algo, sí... para promover estas artes. O acabarán siendo olvidadas, oscurecidas y vilipendiadas. Y la Humanidad no se merece perder algo así. Por no hablar de la Elfidad." Y las cejas del Doctor se fruncieron... quizás...

Dígaselo con tengwar

Tengwar in Reality, por Gildor.

8 Comentarios:

Blogger Tae dice...

Entiendo a esas personas Profesor. Todas mis croqueras tienen fraces orquitectónicas escritas con tenwar. Casi me hago una firma con tenar, quiero cambiar mi identidad y ser una tenwar...

Ejem.

Profesor, tengo una duda sobre quenya... En realidad tengo 2. Permitame usar este espacio para formularlas:

¿Existe una equivalencia femenina a la terminación -rion (amigo, ¿verdad?)? ¿Como se traduce entonces ¿amiga de los bosques?

¿-iel, es correcto usarla como "hija", o sólo sirve para "doncella"? Según eso ¿es correcto "Eleniel" para decir "hija de las estrellas", o forsosamente tiene que ser "Eleniriel"?

Gracias de antemano. Y disculpe las molestias.

2:51 a. m.  
Blogger DrEleder dice...

Estimada Eleniel:

El sufijo más utilizado expresar la noción de "amigo" en Alto Élfico es _-ndil_, que se ve en nombres como _Earendil_, _Uinendil_, etc. "Amigo (amiga) de los bosques", pues, podría traducirse como _Taurendil_.

_-iel_, en efecto, se usa como "hija". _Uineniel_ aparece como "hija de Uinen". El sentido de _-riel_ es más bien el de "doncella engalanada".

_-ion_ sería la contraparte masculina, como en _Anárion_.

Espero haberle servido de ayuda.

12:06 p. m.  
Blogger Tae dice...

Muchas gracias profesor.

Atte.,

Eleniel Taurendil

1:41 a. m.  
Blogger Celebnár dice...

Profesor Eleder, conozco casos en los que las tengwar han tenido aún un uso más pragmático en la vida diaria. Sé de cierta persona que las intentó emplear para ¡copiar! en un examen de Biología (no, no no me mira a mi, que yo soy de letras :P) y también a más de una adolescente que las empleó regularmente para escribirse con sus amigas sin que nadie pudiese saber el contenido de las misivas. Son un arma genial en la edad del pavo, se lo aseguro.

Son empleos menos serios de las tengwar, pero desde luego muy útiles en el día a día, jejeje.

6:25 p. m.  
Blogger DrEleder dice...

Estimada Celebnár (me pregunto si alguien realmente lee los comentarios pasados):

Le agradezco sus comentarios. Me atrevo a añadir, ¿sería usted capaz de localizar una de esas vulgarmente llamadas "chuletas" (cosa que nunca he entendido; en el Bosque Negro, las chuletas son algo bastante más sustancioso, y, desde luego, ocupan más) tengwar, que haya sido utilizada realmente, y escanearla, de manera que pudiéramos colaborar con esta colección de _Tengwar Realia_ ofreciendo la historia de la misma? Sería una gran aportación a dicha página cordelera. Sé que es algo complicado, pero he escuchado que es usted especialista en superar retos complejos, ¿me equivoco?

En todo caso, en la historia no pondríamos datos concretos de la persona. No es cuestión de sacrificar una carrera académica por un mero afán completador.

Y que la chuleta no haya sido usada en clase de quenya... por su bien.

7:00 p. m.  
Blogger Celebnár dice...

Estooooooo, lo considero difícil, pues hasta donde yo sé se escribieron a lápiz en un pupitre de mi aula por aquel entonces (no, no era yo, lo reitero :P )
Eso sí, le aseguro que jamás fue utilizada en clase de quenya.
Lamento enormemente no poder servirle de ayuda en ésto. Cartitas de quinceañeras sí que conservo, (como una docena)pero me temo que las tengwar que usábamos estaban mal sacadas y peor escritas... lo que tiene copiarlas de un libro en la librería cuando se es joven y no hay dinero para comprar el libro. Y la verdad, mal escritas y todo, era divertidísimo (y muy útil para que los chicos no sepan que se trama) :P

PD. ¡yo los leo! sonmuy divertidos, no basta con leerlos una vez, ¡y así descubro comentarios nuevos e interesantes! ;)

7:21 a. m.  
Blogger Tae dice...

Errrrr... Tal vez lo que queda de ética en mi hizome olvidar aquel uso tan práctico de las tengwar en mi época escolar. Escribir "torpedos" en la mesa con lápiz grafito jamás me falló, sobre todo en química ^^

Ahora en la U. no las he usado porque en Física se nos permiten los apuntes y en Geometría no he tenido la ocación: cuando aprenda a escribir número con tengwar, tal vez. Si alguna vez sucede, procuraré mandarle una fotografía.

En cuanto a escribirme con otra persona para que nadie más lo lea, no he tenido la oportunidad debido a lo que Ud. expone, Profesor: las tengwar están en desuso. Sin embargo la use de manera análoga: cuando estaba harta y ecsribía en mi cuaderno usaba tengwar para evitar que alguien más fuese partícipe de mis pensamientos. Aún lo hago.

Saludos,
Eleniel Taurendil

2:20 a. m.  
Blogger DrEleder dice...

Vaya, señorita Eleniel; entonces, hacía usted lo mismo que cierto personaje de la remota antigüedad, llamado Tolkien; o al menos así dicen las leyendas... (en lo del diario, claro; dudo mucho que dicho personaje asistiera nunca a una clase de física)

2:44 a. m.  

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