h Malinorne: HITHLUMINATI - III

Malinorne

Bloc cordelero del Dr Eleder, profesor de la Universidad Autónoma de Númenor: UAN

noviembre 27, 2004

HITHLUMINATI - III

El mûmak-bus avanzaba surcando a toda velocidad las callejuelas más oscuras de Ciudad Númenor. El conductor, un enmascarado y siniestro personaje, echaba miradas hacia sus asustados prisioneros, mientras musitaba “Je, je, je… Lo hemosss conssseguido…. Ya sssoiss nuesstrosss…”.

Eleder se sujetaba a los asientos para no salir despedido a causa de los tumbos, mientras musitaba “Umm… sobreactúa un poco…”. Eledhwen miraba alternativamente al horrendo Hithluminado y a Eleder, sin tener claro a cuál de los dos miraba con más odio.

-¿Te das cuenta, Eleder? ¡Por tu culpa nos hemos metido en este lío?
-Claro, claro –respondía éste-; muy típico de los alumnos. Te esfuerzas todo lo que puedes por ayudarles a aprobar, al final suspenden, y encima luego es culpa tuya…
-¿Cómo que ayudar? Pero si tú…
-Oigan –les interrumpió Celebnár-, perdonen que les molestemos, pero hemos sido secuestrados por un grupo de malignos conspiradores; estamos siendo conducidos a un incierto destino, ¿y creen que es buen momento para discutir de política educativa?
Eleder y Eledhwen resoplaron y se cruzaron de brazos, enfurruñados. De pronto Feadûr alzó su mirada del libro de rol que llevaba consigo y dijo:
.¡Miren! Parece que ya hemos llegado.

El mûmak se detuvo frente a una destartalada fachada de uralita. El conductor se dirigió a ellos y les hizo bajar por gestos. Eleder musitó: “No… creo que el comienzo del tercer capítulo no es aún el momento para una huida heróica; rompería todas las leyes de la narrativa fantástica”, mientras bajaba por las escaleras y contemplaba a una fornida mujer que, ataviada con un oscuro delantal, ofrecía una botella al conductor, felicitándole con un “Muy bien, Yoja, muy bien”. “Lol”, contesto éste, tomando la botella con las dos manos y atravesando la puerta.

-Bien… A ver, vosotros; dejad todas las armas aquí –les conminó la mujer-. Y tú –se dirigió a Eleder-, deja tu vara.
-¿Cómo? –Eleder la miró fijamente.
-Eh… -la mujer pareció desconcertada- Yo… nada, nada; creo que ha sido un despiste. Bueno, pues… deja tu… ¿túnica?
Eleder enarcó las cejas, mientras Celebnár soltaba una risita, Eledhwen resoplaba y Feadûr se escandalizaba.
-¡TABERNERA! ¿QUÉ BALROGS HACES AHÍ? ¡MÉTELOS YA DE UNA VEZ!
-Ops… Bueno… ¡Adentro todos! –y comenzó a empujarles hacia el interior de la guarida.

Pese a lo anodino de la fachada, el interior se encontraba recargado con símbolos esotéricos, transmisores del caos y el sinsentido: simbelmynes secas, tréboles de dos hojas, y, lo que indignó al Doctor Eleder, una imagen de tortuga parecida a la mascota de la UAN, a la que habían despojado de su caparazón, y, con cara de avergonzada, se cubría como podía de las miradas; sobre ella, un letrero rezaba “NUA”.

Al fondo, sobre un estrado, tres personas presidían el antro tras una maciza mesa. A ambos lados, dos grandes estandartes colgaban desde el techo; una claraboya situada cerca dejaba pasar la luz, otorgando a la sala un aspecto algo fantasmagórico. Sobre la mesa descansaba una gran Ballesta, símbolo esotérico de la Antitolkienidad.

Uno de los conspiradores, que presidía la mesa, dio dos golpes en ella con su puño y gritó: “¡SILENCIO!”
-Pero si no estaba hablando nadie –musitó Feadûr.
-Es por el efecto dramático –le contestó Celebnár.

-¡Bien! Declaro que comienza la sesión de esta reunión del Frente Popular Hithluminado. ¡Un día menos para el Dominio del Mundo! –“Qué típico”, se oyó, seguido por un “Cállate, Eleder”- Queridos hermanos, hagamos recuento de nuestras nuevas conquistas desde la última sesión. Señor Turyn… Haga el favor…
-Bien, bien –tomó la palabra otro de ellos, tras carraspear-. En las últimas semanas, el Frente Popular Hithluminado ha tomado el control de los siguientes Colectivos Sociales –sacó un papel y comenzó a recitar una larga lista, en la que se encontraban “Conductores de Mumaks” (al oir esto el tal Yoja sonrió y musitó “lol”), “Recolectores de Endrinas Salvajes” e “Instaladores de Cascadas Portátiles en Submarinos”. Nuestros amigos escuchaban, anonanados: si el resto de las facciones dominaban al mismo número de colectivos sociales, parecía que poca gente escapaba ya a su control; podrían hasta ganar las próximas elecciones que se celebraran.

El tla Turyn continuó, pero cuando llegó a “Catedráticos de Quenya”, se oyó un “¡NUNCA!”, y se detuvo en seco. Todos los ojos miraron al Doctor Eleder, quien, señalando con un dedo extendido a los conspiradores, les gritó:
-¡Nunca podrán dominar al Colectivo de Catedráticos de Quenya! ¡Olvídense de eso! Y ¿saben por qué? ¡Porque no existe tal Colectivo! ¡El único Catedrático de Quenya que existe soy yo! ¡Nadie ha podido arrebatarme tal honor, y nadie podrá!

Turyn se quedó como petrificado, sin saber qué responder; pero el presidente de la mesa sonrió malignamente, y respondió:
-Mi estimado Doctor… Tienes mucha razón. El Doctor Eleder es el único Catedrático de Quenya. Nunca podremos cambiar eso; pero sí podremos cambiar… ¡al Doctor Eleder! ¡Mira esto! –Y arrebató su máscara a la persona sentada a su izquierda, que aún no había hablado. Eleder vio, con estupor, una cara conocida:
-¿Elden? ¿Elden el feanoriano? ¿Tú aquí?
-¡No, querido doctor, ya no soy tu estimado “Elden”! ¡Ya no soy un joven despreocupado como era antes! ¡Ahora soy el maligno Eleden! ¡Desde que dejé las JJNN y abracé Hithluminati, he sido entrenado para reemplazarte en la UAN! ¡Venceremos donde Cambragol fracasó!
-Y, si hiciera falta –continuó el presidente de la mesa-, gracias a lo apropiado de su nombre, ¡podría sustituir hasta a Eledhwen!

-¡Esto es absurdo! –gritó Eleder- Ni en las peores novelas de Dragonlance se podría encontrar una conspiración tan ridícula. ¡No es posible resistirlo! ¿Saben lo que les digo? –hizo una pausa dramática, de las que tanto le gustaban, y continuó- Que el final del Tercer Capítulo sí es un buen momento para una Huida Heróica –miró los estandartes, miró a Celebnár y Feadûr, y les conminó: -¡Por la UAN! ¡Por Dick Turpin! ¡AHORA!

Celebnár y Feadûr se miraron, miraron a las huestes de malignos personajes que permanecían detenidos sin saber que hacer, y echaron a correr cada uno hacia uno de los dos estandartes. De un gran salto se agrarraron a ellos, y comenzaron a trepar, para alcanzar la claraboya, salir al exterior, pedir ayuda y solucionar el problema. Los esbirros Hithluminati comenzaron a correr de un lado a otro, moviendo las manos desaforadamente.

De pronto se oyó “clic”, y se vio como dos preciosos estandartes caían al suelo, tras haber cedido la cuerda que los sostenía, que obviamente no estaba pensada para aguantar el peso de dos alumnos trepadores; el resultado fue un bulto de almuno envuelto en estandarte a cada lado de la mesa, un Eleder mirando atónito, y unos extras Hithluminati parados en su lugar sin tener todavía muy claro su papel en esta parte de la historia.

Eleder se volvió a Eledhwen.
-Eledhwen, ¡es tu momento! ¡Ahora que todos están desorientados! ¡Corre, toma esa –dudó un momento- Ballesta, amenázales con ellos y salgamos de aquí! ¡¡Hazlo ya!!
-Eleder -dijo Eledhwen entre dientes-; No Me Des Órdenes.
El profesor y la becaria volvieron a sostenerse mutuamente la mirada (aclaremos antes que nada: ésta es una historia de la UAN; no una absurda superproducción de grandes estudios de la Saga Realidad. En las escenas entre Eledhwen y Eleder NO, repetimos, NO se deja traslucir la más mínima tensión sexual en ningún momento. Lo aclaramos por si acaso). Por fin, Eledhwen gruñó, miró la ballesta, miró a Eleder y respondió:
-…Voy a por la Ballesta porque quiero.
Y echó a correr. Agarró la Ballesta, tomó al Presidente por el cuello, y apuntándole a la nuez, le dijo:
-Muy bien… Ahora el control lo tenemos nosotros, muchachito. Vamos a ver quién es el que se esconde tras esa máscara-. Le arrebató el antifaz, y dijo: -Andûr, ¿verdad? Sabía que serías tú… Siempre necesitando de los demás para alcanzar tus objetivos…
-¡Señor Andûr! –Eleder estaba sorprendido- Yo le conozco… Vino a mi despacho hace unos días para solicitarme ayuda para resolver cierto problema relacionado con una pelotita y unos agujeros…
-Es inútil, Eleder –“¡Oiga! ¡Sin faltar al Profesor!” se oyó desde el montón de estandarte de la izquierda-. Creéis que habéis vencido… Pero aún necesitáis la contraseña… y tendréis que ir a por ella a…

-¡Aquí mismo, señores, aquí mismo! –las puertas de la sala se abrieron de repente, y comenzaron a entrar decenas y decenas de personas que, con todo tipo de armas automáticas, tomaron las esquinas de las salas y rodearon a todos los presentes. Uno de ellos, elegantemente vestido, mostró un sobre blanco lacrado y dijo: -Sabíamos que nuestros compañeros fracasarían lamentablemente… así que pasamos por casa de la señorita y tomamos esto. Y ahora os tenemos a todos.

-¡Maldición… El Frente Hithluminado Popular! –sollozó Kalruth.
Y Yajo, Elden y Turyn se miraron, miraron a Celebnár y Feadûr, que asomaban su cabeza por debajo de los rollos de estandarte, y gritaron todos a una:
-

¡¡¡DISIDENTES!!!


-Tenía que ocurrir –dijo triste Eleder, mientras Eledhwen soltaba la ballesta y suspiraba- ¿Y ahora?

8 Comentarios:

Anonymous Anónimo dice...

Por favor, continua, esto engancha mas que el codigo da vinci y su estilo literario es mucho mejor.

Telcontar

P.D quien es y pq me suena Dick Turpin?

7:36 p. m.  
Blogger DrEleder dice...

¿Dick Turpin? Bueno, como en tantos casos, puede que el señor Google tenga la respuesta...Aunque quizás tan sólo tenga la pregunta...

7:45 p. m.  
Blogger Celebnár dice...

Celebnár saca la cabeza del estandarte y le saca la lengua al doctor Eleder al susurro de ¡¡DISIDENTE!!
Me estás enganchando a mí también con la historia, malvado... pocas cosaas tenía yo en la cabeza y ahora no paroo de mirar si actualizas...
¿Hay derecho a ésto?
DISIDENTE digoooooooooo malo!!

10:48 p. m.  
Anonymous Anónimo dice...

Me tengo que reconocer fan!!... no puedo hacer otra cosa. Y claro que es mucho mejor que el Código Davinci, el doctor Eleder es claramente un escritor serio y no un escritor barato de basura propagandista.

MMM... por lo demás me presento (ya que me desahogué... je... je) Mi nombre es Angel Undómion. Un medio elfo y además medio loco, y ya tengo rato visitando el Malinorë, a partir de un link de uno de los miembros de la lista lámbenor de Tenwar en Realidad; y tengo que decir que me facina. Un respetuoso saludo al Doctor Eleder y a toda la gente que sigue su trabajo.

3:43 a. m.  
Blogger Celebnár dice...

Dr. Eleder, ¡cómo puede dejarnos con la intriga! Vamos a ver, se hacercan las vacaciones, así que a ver si sale de ese despacho atiborrado de libros y nos quita el desasosiego en el que nos hayamos sumergidos todos cuantos leemos su relato (en especial los que nos sentimos involucrados en él en mayor o menor medida ;P)

Un respetuoso saludo, Dr. Eleder. Yo me vuelvo a los siempre amenos e interesantísimos apuntes de quenya para que no me catee alguien luego :P

12:54 a. m.  
Blogger Celebnár dice...

Y a las de tecleo con trastos malditos por Morgoth que me hacen poner haches donde una no debe...
Sigh, estos chismes me odian hasta en Navidad

12:57 a. m.  
Blogger Angel Undómion dice...

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3:14 a. m.  
Blogger Angel Undómion dice...

Muy respetable Dr. Eleder:

Quizá este comentario no venga al caso con el Hithluminati pero quisiera preguntarle si usted conoce alguna palabra Quenya para "fragancia" o como mínimo una palabra Qenya, o alguna raiz élfica. La he buscado pero no he tenido suerte en encontrarla... quizá usted pueda ayudarme, pues la frase que intento es:

"La esperanza arrojó su semilla en la fiesta de las luces, y la fragancia del Nisán la ve ahora germinar"

y la traducción que le he dado es

"I estel antan´ erederya Calameryalessë, ar i sáva Nissano sí cenitas tuia"

Por otro lado quisiera preguntarle a qué se refiere la palabra hebrea Nisán; en un principio me pareció que se refería a un río, pero creo que se debe más bien a una estación (primavera tal vez). Y claro tampoco me haría mal una palabra para "arrojar" en Quenya, pero no es imprecindible.

Hantanyë len ar merin Alassië Meryali len!!!

3:37 a. m.  

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