h Malinorne: HITHLUMINATI - IV

Malinorne

Bloc cordelero del Dr Eleder, profesor de la Universidad Autónoma de Númenor: UAN

enero 19, 2005

HITHLUMINATI - IV

La cuerda élfica tiene propiedades mágicas, se dice. Con ella pueden hacerse nudos que nunca se desatan, a no ser que su dueño lo desee. No se rompe ni se deshilacha. Con cuerda élfica es posible realizar las labores más finas de cordelería que pensar se pudiera.

Para atar a un catedrático de Quenya y a tres becarios, sin embargo, basta con un rollo de la cuerda más barata que se encuentra en un "Todo a un Númenóre". Eleder y sus compañeros estaban experimentando esta cruda verdad, en un rincón del Lugar Secreto de las Hermandades Secretas Hithluminati, mientras las huestes del Frente Hithluminado Popular y el Frente Popular Hithluminado discutían sobre su destino.

-Han visto demasiado. Ya no podemos soltarlos. Transmitirían al mundo la Verdad sobre nosotros -sentenció Andûr, mirándoles de reojo, como si esperara que en cualquier momento rompieran sus ataduras y huyeran al feérico modo.

-¡Mi querido Andûr! -repuso Hûan- Sobreestimas la capacidad de nuestro amable y amarrado amigo -"No me vengas con aliteraciones ahora", se oyó, seguido de un "Eleder, que te calles o te daré en cuanto nos soltemos"-. ¡Piénsalo! Es un Catedrático de Quenya; la forma de vida más inútil del universo -"¡Ji, ji, ji! ¿Has oído, Feadûr?" "Sí... pero si él es tan inútil, ¿qué eres tú, que estás matriculada en su clase?" "Oops"-. Puede escapar, sí... pero ¿qué conseguirá? El mundo está acostumbrado a oirle y no entender nada de lo que diga. Incluso si alguien le entiende, no le creerán. De manera que, mientras tengamos esto en nuestro poder... no debemos temer.

Y levantó con socarrona alegría un pequeño sobre lacrado; el sobre que contenía la contraseña, una letra y un número, que abriría la Caja Fuerte del Rector de la UAN, donde se encontraría el secreto para destruir por siempre la peligrosa secta Hithluminada.

-¡No nos hace falta ese sobre! -gritó Feadûr- ¡Descubriremos la contraseña por nuestra cuenta! Por ejemplo... ¡5-A!
-¡O si no... 4-C! ¡No hay tantas combinaciones! ¡Ya lo verán! -reafirmó Celebnár.

-Bien... hacedles callar -Hûan hizo un gesto, y dos enmascarados hithluminados se acercaron a ellos. Eleder vio que uno de ellos lucía una insignia de porcelana que decía "Soy joven, ¿y qué?". De pronto, se levantó enérgicamente y, dando un paso hacia ellos, les gritó: -¡Esperad!

El resultado de la energía cinética de los músculos de Eleder, la potencial de la altura de su cuerpo y la fuerza de la gravedad, combinada con el hecho de que el eje de su cuerpo estuviera situado a la altura de la cuerda que ataba sus tobillos, tuvo como resultado el cuerpo de un catedrático cayendo de bruces cuan largo es a los pies de los asombrados hithluminados. "Pues no, muy feérico no es..." pensó Andûr. "Inútil... pero qué inútil..." pensó Eledhwen. "Bdeo bde mbdee bdoto abdo", pensó Eleder desde el suelo.

-Está bien... malditos seais -gritó Eledhwen, apretando los puños-. Sabéis que soy yo a quien buscáis. Ya me tenéis; ¡soltad a los demás! ¡Ellos no tienen nada que ver con vosotros!

-¡No, no! ¡Ni hablar! -respondió Celebnár con fuerza- ¡No hemos pasado a través de la muerte para intercambiar palabras torcidas con un sirviente!

Eledhwen le miró. Celebnár parpadeó.

-Ehm... No, esto, no me refería a ti... ehm... era sólo una cita.

-Muy bien, muy bien -dijo Hûan, mirándoles complacido-. ¿Deseáis entonces compartir su destino?

-¡Claro! No os tememos, ridículos esbirros. ¡Volved a la sombra de la que salisteis! ¡No podéis... eh... eso, que nada!

-Perfecto entonces -dijo Hûan-. Soltadlos a todos.

Todos parpadearon. Eledhwen miró asombrada; Eleder enarcó una ceja desde el suelo, y Feadûr murmuró satisfecho: "Estaba seguro... ¡Mantenerse firme es la mejor manera con este tipo de gente!"

-Desde ahí arriba -terminó Hûan, señalando a la parte más alta de la cúpula.

"Ooops".

* * * * * *

Eleder, Eledhwen, Celebnár y Feadûr colgaban de la parte más alta de la cúpula que cerraba el Lugar Secreto de los Hithluminati. Las cuerdas que los ataban de pies y manos se unían en un único nudo, amarrado a una argolla. Un grupo de esbirros hithluminados se afanaban, con un éxito relativo, en colocar unas cuantas escaleras de tal forma que pudieran subir hasta arriba un serrucho con el que cortar dicho nudo y así precipitar a sus prisioneros hasta el suelo, que estaba a una distancia suficiente para una muerte sencilla y sin complicaciones.

Elden, desde el suelo, miró socarrón a Eleder, y le espetó:

-¿Así que ahí estamos, Doctor Eleder? ¿Quién le iba a decir que, después de suspender a tanta gente, iba a ser usted quien acabara ahí "suspendido", verdad? -Y se rió, con maléfica risa.

-Eres un inútil, Elden -replicó Eleder, con voz helada-. Te estás dejando utilizar de la manera más rastrera por estos fingolfinianos. Tú, que siempre has sido un honorable fean...

-¡NO LO DIGAS! -cortó Elden, aterrado- ¡No termines esa frase! Ellos no saben que...

-¿Cómo? -respondió Eledhwen- ¿Estás diciendo que tus actuales compañeros no saben que tú eres un miembro de las Juventudes Nold...?

-¡¡¡CÁLLATE!!! ¡¡CALLAOS YA!! -la voz de Elden temblaba ahora visiblemente, y en su cara había aparecido un rictus de terror- Eh... ¡Señor Hûan! ¡Éstos ya están preparados... ¿por qué no procedemos ya?! -y desapareció en una de las esquinas de la estancia.

-¡Eleder! ¡Es nuestra oportunidad! -gritó Eledhwen, mientras Celebnár y Feadûr miraban asombrados- Los Hithluminati odian a los feanorianos más que a nada en el mundo; recuerdan Losgar todos los días... Si les decimos que en realidad Elden es un feanoriano oculto, sembraremos la discordia entre ellos, y...
-Pues no sé qué tiene de malo ser feanoriano, la verdad -comentó Feadûr, mientras Celebnár intentaba darle un codazo, difícil tarea teniendo los brazos atados.
-No... no merece la pena -contestó Eleder, pensativo-. Si hiciéramos eso, lo único que conseguiríamos sería que lo mataran, y nosotros seguiríamos igual... Pero puede haber otra forma... -Eledhwen lo miró con curiosidad, pero no dijo más.

De pronto, Hûan se acercó a ellos (o mejor dicho, a su vertical), y con una sonrisa, proclamó:

-¡Bueno! Esto se acaba, queridos compañeros. Es una pena que tenga que terminar así. Habría sido más útiles poder controlaros; pero, por lo que vemos, vuestra tozudez no nos deja otra salida que destruiros. Así que vamos a ello. Cortad la cuerda -y los esbirros comenzaron a acercar de forma vacilante el serrucho al hilo del que pendía, de un modo bastante literal, la vida de nuestros héroes.

6 Comentarios:

Blogger Celebnár dice...

Arrrrrrrrg ¡y lo dejas ahí, maldito!
Eres odiosamente malvado... tanto tiempo esperando ¡para quedarme con ganas de seguir esperando al próximo!
Por tu bien, continúa pronto. Soy una terrible amenaza andante, un arma terrible como te pueden confirmar algunos de mis compañeros de clase. No solo puedo dedicarme a cantar soltando gallos sin amedrentarme durante horas y horas, llevarte a algún lugar lejano y secreto guiado por Belladonna y mil torturas más por el estilo, sino que puedo recurrir a mi terrible arma secreta, un arma definitiva y mortal y... esto... ups, no es muy buena política eso de amenazar una al catedrático de quenya cuando está matriculada en su asignatura ¿verdad?

Estooooo, que yo decíaaaaaa, que muy bien, muy bien, ¡brillante, doctor Eleder, simplemente brillante! Prosiga cuando guste, sin prisas, ¿eh?, sin prisas, según le vaya pidiendo el cuerpo o le permitan sus múltiples ocupaciones...

9:43 a. m.  
Blogger La Doncella Dilatada dice...

de donde eres quien eres dimedimedime bye

7:42 a. m.  
Blogger DrEleder dice...

Señorita Dilatada (simpático apellido... típico de una familia hobbit, ¿verdad?), como puede ver, resido en Ciudad Númenor, aunque mis orígenes son silvanos. Hace tiempo que no paso por mi tierra natal, sin embargo. Pero si me encuentra un día por el campus, no dude en pararme, por favor; me encanta platicar con mis jóvenes alumnas... Eso sí, a la OrcoCola invita usted, ¿de acuerdo?

7:25 p. m.  
Blogger DrEleder dice...

No hay problema, señorita Celebnár. Como ve, esta vez únicamente he tardado dos días en escribir. ¿Cómo? ¿Que quizás no era esto exactamente lo que quería? Bueno, desde la Mácula de Arda, nada es perfecto, usted lo sabe. Oh, vaya, acabo de recordar que tenía que irme...

7:28 p. m.  
Blogger elwen dice...

Había ver la de días que nos ha tenido sin saber de usted DrEleder. Ya comenzaba a pensar que la fiesta de Yule y los Hithluminati habían acabado con usted por partes iguales. Aunque tal y como cuenta, no es que esté ahora mismo en una situación mejor.

Espero que nos pueda seguir contando próximamente cómo tiene pensado salir de este lio.

12:13 a. m.  
Blogger Earendil dice...

Jajajajaja
/me aplaude complacido.
Estaré "pendiente" de una nueva entrada ;).

12:30 p. m.  

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