h Malinorne: El Vanya (y II)

Malinorne

Bloc cordelero del Dr Eleder, profesor de la Universidad Autónoma de Númenor: UAN

mayo 16, 2005

El Vanya (y II)

El despacho del Doctor Eleder, que tantas conversaciones había presenciado entre el catedrático y alumnos suyos (habitualmente aderezadas con lloros, llantos, ruegos e intentos de soborno), hoy era testigo de una escena algo insólita. Varios jóvenes habían tomado la nueva alfombra, los brazos de los lujosos sillones e incluso los pies de las lámparas, para informar a Eleder de lo que había ocurrido desde que ese alumno, "Indoor i-Vanya", apareciera en la Universidad.

-¡¡Un día!! ¡Sólo lleva un día, Doc! ¡Y nos va a volver locos! ¿Comprende? -explicaba, con la cara desencajada y moviendo las manos convulsivamente, una joven alumna.
-No se trata de lo que sepa, Doc... -terciaba otro- Se trata de cómo dice las cosas que dice... como si fuera un Vanya de los de antes, de los de verdad, de los de la Batalla de la Ira... y ese acento que tiene...
-Pues sí -continuaba uno más-, porque yo tengo un amigo Vanya, estudia Económicas, y sí, es un poco redicho, pero desde luego, ese acento no lo tiene...
-Señores... señoritas... calma, por favor -Eleder alzó los brazos-. Está claro que este muchacho, por alguna razón, ha decidido adoptar una personalidad lo más "Vanyarinesca" que ha podido, aprovechando para ello lo que ha podido aprender en los libros... Hoy en día, en efecto, nadie habla ya así; ni tan siquiera quedan ya Vanyar puros, en esta Novena Edad en la que estamos. Lo que ocurre es que...
-¡¡Lo voy a mataar!! -estalló de pronto la primera alumna, en un arrebato de paroxismo- ¿Sabéis lo que me dijo? ¿LO SABÉIS? "¿Te gustan mis pantalondës? ¿A qué son tan vanyë como yo?" Yo le miré y le dije "oh, mira, hasta son de marca... Yves Saint-Lórien, ¿no?" "Perdona, querida... Yves Saint-Lóriendë, si no te importa..." ¡Querida! ¡Me llamó QUERIDA! ¡Lo voy a....!
-Bah... si seguro que los ha comprado en Zara-gamba... -replicó un compañero, acercándose a tomar la mano a la chica para calmarla.
-Y por cierto -terció otro, mientras la chica apartaba de un fuerte empujón al recién hablante-, ¿y ese nombre estrafalario, "Indoor", ¿de dónde lo ha sacado?
-Pues... -le dijo una joven alumna- Creo que dijo que era un antiguo y arcaico nombre quenya, que quería decir "Maestro, Señor"...
Eleder enarcó las cejas -No, no; el nombre es "Indor", sin la "o" larga. Y no es que sea "arcaico o antiguo"; ¡es que es obsoleto! ¡Quedó obsoleto cuando en quenya apareció la raíz de...!
-Bueno, Doc -respondió uno, con una triste sonrisa-; te aseguro que no voy a ser yo quien vaya a decírselo... No podemos con él. Si sigue de verdad en la Universidad... no sé lo que puede llegar a pasar.
Eleder, por fin, se levantó. Alzó un dedo, señaló a los estudiantes, y les dijo:
-Bien... como dijo cierto importante personaje en cierta ocasión... "No es posible soportarlo". Os diré lo que vamos a hacer...

* * * * * * * * *

Indoor I-Vanya caminaba, feliz, por el campus. Se sentía el centro de la atención; y no se puede decir que se equivocara: por todas las esquinas se veían rostros de horror, miradas desencajadas o puños amenazantes al aire. Él sonreía; sabía que la influencia de sus padres, y, sobre todo, el impresionante obsequio que había depositado en la Biblioteca, lo protegían. Y pensaba disfrutar de su Vanyaridad, sí; ¡iban a aprender lo que era un verdadero Hijo de Ingwë!

Y mientras se reía por lo bajo, de pronto oyó una voz proviniente del otro lado del pasillo:
-¡Buenas tardes, señor Indyoor! ¿Sigue usted por aquí?
Indoor parpadeó. -Oh, estimado doctor Elend... -se detuvo de pronto- ¿Cómo me ha llamado?
-Bueno, desde luego, le he llamado Indyoor -contestó Eleder muy amablemente-. Es así como se llama, ¿no?
-Ehm... -Indoor pareció dudar- Bueno, la verdad es que...
-Indyoor, con esa elegante y aristocrática dental anterior a la palatal, tan bien conservada por ustedes, los Vandyar... ¡Oh! ¡De veras que nos honra con su presencia!
-Eh... gracias -Indoor no las tenía todas consigo, pero no podía menos de agradecer esas muestras de reconocimiento, tan merecidas, por otra parte.
-Por otra parte -continuó Eleder-, ¿sabe? He pensado que, pese a ser un simple silvano y no merecerlo... ¡voy a hablar en quendya vandyarin yo también!
-¿Usted? -gritó Indoor, horrorizado.
-Ustendë, sendyor Indyoor, ustendë -respondió el Doctor, con mucha tranquilidad-. Por supuesto, no debezé olbidar algunos fenómenos importantes del vandyarin, como...
-Eh... pero...
-"Pezo", sendyor Indyoor, "pezo" -repuso Eleder, sonriendo-. Recuerde que el vandyarin evita ese vulgar rotacismo del quenya de los... ¿cómo los llamó? De los tristes Exiliados, sí. Y mantiene la elegante y señorial -z-, como una preciosa sibilante sonoza, en vez de la -r-... Y el mantenimiento de lb, claro, que sabemos que no todos los cambios ocurren en los albeolos...

Indoor, a estas alturas, había comenzado a mirar a su alrededor, buscando una forma de huida. Pero, curiosamente, todas las puertas que permitían la salida del campus estaban ocupadas por perezosos alumnos y alumnas sin muchas ganas de moverse de ellas.

-Aunque, en realidandë, he de mejorar mucho mi werbo, claro; ¡había olbidado que el wandyarin se wanagloria de mantener wiwo el altiwo y elewado sonido de la -w-, que esos wulgares noldor perwirtieron... ¡Oh, ño, perdóñ, quise decir Ñoldor!

-¡Déjeme! ¡Váyase! ¡Fuera! -Indoor gritaba ahora, incapaz de escapar de la continuada voz del Doctor Eleder- ¡¡Déjeme en paz!!

-Es ustendë muy modesto... ¡Oh! ¡Y je recordado ajora mismo que el wandyarin, perdóñ, wañdyariñ, perdóñ de ñuewo, wañdyaziñ, mañtieñe el soñido -j- doñde los ñoldor lo coñwirtiezoñ eñ uña ñecia -h-! ¡Pezo ya ja llegado la joza de dewolwer a esta leñgua su jonor y su...!

-¡SE LO VOY A DECIR A MIS PADRES! -gritaba Indoor, llorando, y apretando los puños contra Eleder.

-¿Thí? ¿The lo wa a dethir? ¿Juthto ajoza que je recordado el mañteñimieñto de -th- doñde loth ñoldor jiciezoñ uña plebeya -s-? -Eleder le miraba ahora fijamente- Pueth, thi wath a decirthelo, recuerda decirleth tambieñ que la Uñiwersidandë Autónoma de Ñúmeñor ño acepta ñi chantajeth, ñi thoborñoth, ñi ñiñgúñ tipo de ridículath prethioñeth! ¡Wete ya! -y, como por una señal, unos alumnos se apartaron discretamente de una puerta, precisamente la que llevaba al vestíbulo de la Universidad- ¡WETE YA Y ÑO WUELWATH! -E Indoor, sollozando sin poder contenerse, abandonó la Universidad para nunca más volver. Todos los alumnos que, a estas alturas, abarrotaban ya el claustro, prorrumpieron en un estruendoso aplauso y vítores de alegría.

-Buf... Al final fue más fácil de lo que pensaba -dijo el Catedrático, pese a que su frente desmentía tales palabras, perlada como estaba por unas gotas de sudor-. Al principio pensaba que éste iba a ser un nuevo Cambragol... pero ha sido una falsa alarma -y suspiró.
-Bien, Doc... ¡lo consiguió de nuevo! -le dijo uno de los alumnos, mientras le felicitaba. Y sin embargo... -y le miró con temor- ¿Y ahora... qué va a pasar con esa importantísima copia del Aldudénië? Sus padres la requerirán de vuelta, ¿no? ¿Y no habrá perdido la Universidad una gran ocasión?
-Je -farfulló Eleder, mirando ceñudo al alumno-. Así hubiera sido... pero da la casualidad de que he estado hablando con Adanost hace sólo una hora. Esa "copia perdida del famoso Aldudénië"... ¡No era más que la edición para coleccionistas del CD del Lamento de Yavanna, cantada por Endor Lindë! -y apretó los dientes.
-Bueno -continuó, echando a andar-; esto hay que celebrarlo: ¡una ronda para todos en la cafetería! -y todos los alumnos volvieron a estallar en gritos de alegría- Para todos los que no tengan exámenes, claro. No quiero promover la distracción en un momento tan crucial para vosotros -y las caras alegres se convirtieron en rostros ceñudos por todo el campus, mientras Eleder se escabullía por una puerta lateral, canturreando "era de plata mi Telpeeeriooon...".

Se había disipado una nueva amenaza. Pero... palabras ominosas se habían pronunciado. Y una de ellas revoloteaba por el Campus... y pronto podría volver a tomar forma.

9 Comentarios:

Blogger Azelaïs de Poitiers dice...

¿Sí? ¿qué palabra? Espero que no sea wañdyariñ, porque más ominoso que eso...

5:17 p. m.  
Blogger Tae dice...

Pasa eleniel con unos cuantos libros de Orquitectura apresurada. Poco capta la situción. «Letrados», piensa.

12:12 a. m.  
Anonymous Keleb-dûr dice...

XDDDD JAJAJAJAJA

:____D

He intentado leerlo en voz alta "¡pazezco gilipodyath!"

Mi hermana tiene un sobrinito que habla igual...porque se le cayeron los incisivos hace poco...

XDDDDDD

Y disculpas por mi exaltación silvanacionalista....son muchos años de destierro....muuuchos....(¡qué coño, si ni siquiera soy silvana, ni Elfa!).

Dra. Keleb-dûr, desorientada.

11:16 a. m.  
Blogger Celebnár dice...

¿Pero entra a examen al final o no?
:P

3:17 p. m.  
Blogger Hirunatan dice...

JAAAAAAAAAAAJAJAJJAJAJAJJAAAAAJAJAJA

Es la caña este blog. Dr. Eleder, eres el amo.

Que conste que yo, como Dúnedain y fiel, les tengo respeto y reverencia y esas cosas a los elfos, pero cosas como éstas les desmitifican un poco, ¿no?

7:08 a. m.  
Blogger Dhoo dice...

Cuando el trabajo de alguien es bueno, mi deber como amante de la cultura, es por supuesto difundirlo.

¿No esta usted deacuerdo conmigo?

12:50 p. m.  
Blogger Eowyn Zirbêth dice...

Jejeje, graciosillo el niño, jeje.

7:53 p. m.  
Blogger DrEleder dice...

Señorita Eowyn, sí, el chico este tenía su cierto estilo, no podemos negarlo. (Por cierto, he enlazado sus Calcetines; hantalë por el enlace previo)

Don Garbanaldo, totalmente de acuerdo, por supuesto (nadie dijo que la modestia fuera una virtud típicamente élfica).

Señor Hirunatan, ¿desmitificar? El problema es que en la Novena Edad la tan traída y llevada "decadencia" nos lleva a cosas así. "El pasado ya no es lo que era", como dijo cierto gran sabio.

Señorita Taurendil, encantado de reencontrarla. La veo poco por los pasillos últimamente. ¿Cambió de aula, no es así? ¿O debería decir que la reconstruyó?

Señorita Azelaïs, por último: no, no es "wandyaziñ" (aunque es una gran palabra, realmente elegante y elevada) (¿por qué tantos conceptos altos e importantes empiezan con "ele-"?). Es otra, aún peor. Pronto sabrán algo.

12:32 a. m.  
Blogger Tae dice...

Al escuchar la voz dirigida del profesor hacia ella, se voltéa y sigue caminando, ahora en reversa: «Gusto de verlo también, profesor. Efectivamente, la estructura del aula estaba... Digamos que necesitaba unos cuantos reajustes. ¿Y qué mejor que tirarlo todo, para levantarlo otra vez?» Ante las miradas de asombro, responde veloz «Errrrr, sí, estudiar Orquitectura a una le hace mal, especialmente si se hereda el impetuoso espíritu de Fëanor.»

12:21 a. m.  

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