h Malinorne: El Vanya

Malinorne

Bloc cordelero del Dr Eleder, profesor de la Universidad Autónoma de Númenor: UAN

mayo 16, 2005

El Vanya

-Buenos días. ¿Es aquí la UANdë?

Eleder detuvo su mano, y la taza que sostenía, a mitad de camino entre la mesa y sus labios. ¿Había oído bien? Por un momento dudó si le convenía más culminar el movimiento bebiendo un sorbo de su café, o mejor abortarlo a tiempo y depositar la taza de nuevo en la mesa de la cafetería.

-Le he preguntado, doctor Elender -insistió la voz, esta vez con un claro rentintín- si ésta es la Universidad Autónoma de Númenordë.

Eleder decidió beber; si esto era un sueño, quizás consiguiera despertarse. Tras el sorbo, pudo mirar de reojo hacia el origen de la voz: era un apuesto y elegante muchacho, que portaba en una mano un libro lujosamente encuadernado, mientras la otra mano descansaba en un bolsillo de sus pantalones de Yves Saint-Lórien. El recién llegado enarcó ligeramente una ceja al observar a Eleder mirarle por encima de la taza.

Por fin, el Doctor carraspeó, dejó el café en la tambaleante mesa, y dijo:

-Ejem, éste... ¿Con quién tengo el honor, caballero? -y enarcó visiblemente las dos cejas; no iba a dejar que un jovencito le intimidara.

-Mi nombre, estimado Catedrático, es Indoor i-Vanya. Vengo a comenzar a disfrutar de las amables clases que se imparten en esta su Facultandë de Quendya, tal y como me ha sido encomendado por mis amados progenitores. Y me alegra coincidir tan pronto con tan ilustre persona. Mis respetos, sendyor Elender -e hizo una reverencia.

Eleder, a estas alturas, no sabía si tomarse el café entero de un sorbo, tirarlo al suelo y salir despavorido, o arrojárselo en la cabeza al sujeto que tenía delante. Decidió optar nuevamente por la opción del carraspeo, indudablemente más diplomática, y afrontó el reto que se le presentaba de forma directa:

-Encantado de conocerle, señor... "Indoor" -le dijo-. Y ahora, si me permite, ¿me puede decir por qué habla de una manera tan estrafalaria? -y le miró con su rígida mirada Elederiana, que a tantos Hithluminati había paralizado.

El alumno sonrió. Eleder no se esperaba esto. -Mi forma de hablar, estimado Catedrático, debería ser bien conocida por usted -respondió-; pues no se trata más que del Verdadero Quendya, la Lengua de los Elfos que Saben Hablar, como era declamada antes de que los Exiliados la empobrecieran, turbaran y despojaran de su atractivo. Estos mi habla y acento, Doctor, no son más que muestras del genuino ¡Quendya Vanyarin!

Eleder parpadeó -Per... est... ¿Quenya Vanyarin? -balbuceó, aún aturdido.

-¡Pero claro, mi Buen Doctor! ¿Olvida usted tan pronto los fundamentos clásicos de su propia materia? -Indoor abrió el libro que llevaba con él, y Eleder pudo ver dos hermosos Árboles grabados en oro y plata, de los que parecía caer una lágrima- Como usted sabe bien, hasta que esta lengua se degradó en el Exilio de los Ñoldor, la -d- interna de "quenya" se mantenía en la voz quendya; el bello sonido Ñoldo no se confundía con la tosca Númen; las vocales finales no desaparecían: "piedra" se decía sardë y no "sár", "ojo", hendë y no "hen"; y...

-Bien, bien -cortó Eleder-, pero ¿y a qué viene lo de "Númenordë"? ¡Númenor viene de Númenórë, y no de... ¿eh? ¿Qué es ese libro? -Eleder, por fin, se fijó en el libro que el estudiante llevaba consigo.

-Me alegra, querido doctor Elender, que se haya fijado... ¡Sí, en efecto, se trata de una Única Copia del libro que parecía perdido, aquél del que sólo se oía hablar en murmullos...! ¡Es un ejemplar totalmente original del Aldudénië, el Lamento de los Dos Árboles, escrito por el mayor de los bardos, Elemmírë de los Vanyar! Con sus tapas en ezella, ulban y tulca... -Indoor miró a Eleder, suspiró y explicó: -"verde", "azul" y "amarillo", estimado doctor; pues, como le decía...

Eleder, a estas alturas, ya no sabía qué hacer. ¿De veras un ejemplar del Aldudénië? Había escuchado, sí, rumores sobre él; pero hasta ahora habría apostado que su existencia era tan mítica como la del famoso Necrohobbitón, ese libro maléfico supuestamente encuadernado en piel de mediano...

-Y, ejem -musitó Eleder cautelosamente-... ¿A qué se debe que tenga usted, señor Indoor, un libro tal?

-Es un pequeño obsequio, nada más; una mera nimiedandë, que mis ancestros y progenitores quieren donar a la Parmamardë de la Universidandë como humilde muestra de reconocimiento a mi paso por ella. Si me indica, estimado Elender, dónde puedo encontrar al ilustre Adanostë Parmantúrë...

Eleder, ya sin fuerzas, no pudo más que señalarle la dirección de la Biblioteca. Y cuando Indoor se dio la vuelta y comenzó a alejarse, Eleder le agarró de pronto de un brazo y le espetó:

-¡¡Espera!! Antes de irte... ¿Se puede saber a qué viene que me hayas estado llamando "Elender" durante todo este rato? ¡Sabes perfectamente que mi nombre es Eleder! ¡Eleder! ¡E-LE-DER! -algunos de los alumnos de las mesas de al lado comenzaron a mirar, asustados, hacia el Catedrático.

E Indoor, después de alisarse unas imaginarias arrugas de su manga, sonrió de nuevo al doctor y respondió:

-Oh, bueno... usted sabe muy bien que en Quenya Clásico, que es la lengua que usted imparte, no puede existir una -d- sola entre vocales... debe ir acompañada por otra consonante. Y me apenaba que, siendo usted quien es, continuara pronunciando su nombre con una falta de ortografía tal... Pero no se preocupe, puede tomar esto como un sincero homenaje -y, justo antes de irse, se volvió una última vez y terminó: -Bueno... por supuesto, como el propio nombre Aldudénië muestra, hay dialectos del quendya donde tal combinación de sonidos es posible... pero no pensará usted que un mero silvano pueda compararse con un Vanya, ¿verdad? -y, guiñando un ojo, desapareció por fin en dirección a la Biblioteca.

Eleder estaba derrotado. Una pequeña parte de su cerebro le informó de que su café se había enfriado, muestra inapelable de absoluto desorden mental. Y una parte más pequeña aún le hizo percatarse de que, en el hueco dejado por el Vanya, se apelotonaban ahora un buen número de alumnos de Quenya, bien conocidos por el doctor, que le miraban con ojos rojos de furia. Uno de ellos señaló hacia la puerta, luego hacia Eleder, y dijo con grave voz:

-Doc... tenemos que hacer algo.

(continuará... proximamentë)

8 Comentarios:

Anonymous Keleb-dûr dice...

TSCH!! si es que estos alumnos de Erasmusdë son insoportables. ¡Abajo la oligarquía Vanya! ¡Viva el proletariado silvano!
Y este en concreto es más sabiondë que Hermiondë. Seguro que es de la casa de Slytherindë.

Dra.Keleb-dûr desde la "Ignota aunque prontamente restablecida" Facultad de Medicina.

12:19 p. m.  
Anonymous Azelaïs dice...

Es el problema de los Vanyar, con tal de diferenciarse del resto decidieron inventar un dialecto estúpido y blablabla. La verdad es que nos largamos de Valinor porque queríamos ver mundo, porque estábamos hartos del paternalismo de los Valar y porque no había Eru que aguantara a los Vanyar (literalmente, a Eru nunca le vimos el pelo, por algo sería).

En cualquier caso, nada tiene que ver la noble casa de Slytherin con ese sujeto, por Eru. ¡Si todo el mundo sabe de sobra que está compuesta por Noldor, Saurones, Melkores y demás seres inteligentes de Arda!

Almarë!

12:31 p. m.  
Blogger elwen dice...

Pues realmente espero que continue ^^ ya se echaba de menos leerte

9:23 p. m.  
Blogger Celebnár dice...

Entre la marabunta de estudiantes de la puerta sonó conclaridad la voz de cierta Noldo que cursaba su beca de colaboración en aquel departamento

Ejem, Dr. Eleder, creo que nos ha estado ocultando algo en sus clases de quenya...

¿Sería posible conseguir esos apuntes o notas bibliográficas de quendya vandarin ANTES del examen? o mejor dicho ¿entra ese dialecto arcaico de los engreídos Vanyar para nota?

Que los exámenes están encima y se me acumula el trabajo, Dr. Eleder, y una quisiera prepararlos como es debido, que si no podrían retirarme la beca de este año y me costó mucho conseguirla, vamos, si no le importa a usted demasiado, claro. Y deje el café y vuelva a la orcocola que arruina menos el sistema nervioso, por Eru, y no está usted en una edad que le permita excesos y... estoooo... vale, vale, ¿Qué le decía yo a usted de esos apuntes?

12:55 p. m.  
Anonymous Anónimo dice...

¿Cómo? ¿qué? ¿que va a entrar el quenya vandarin en el exámen? Espero que sea para los de cursos avanzados que yo aún estoy en Preparatorio de Quenya (o sea, preparando el material necesario para empezar a estudiarlo) ;)
Además bastante tengo con preparar mis propias clases y artículos y eso me deja poco tiempo para estudiar ¿eh? Dr. Eleder? espero que lo tenga usted en cuenta....entre colegas....si usted me entiende....estoooo...ejem!! sólo hablaré en presencia de mi abogado.


POr otra parte ¿Slytherindë dije? Eru mío, qué lamentable error, debieron ser los gnomos del teclado que hicieron de las suyas. No se me ocurriría calummniar tan digna casa ni a sus entrañables representantes. Quise decir Gryffiendordë. Esa sí que es un nido de personajes peligrosos XDDD

4:23 p. m.  
Anonymous Anónimo dice...

Engreídos??? los Vanyar??... bueno, no lo creo... todos sabemos que los engreidos son(mos) los Noldor... los Vanyar son en todo caso... cof cof, ésto, mm... más simplistas (si ustedes me entienden), aunque claro, no se puede decir mucho de ese clan Valinoreano. Sin embargo sí tengo entendido que el Vanyarin efectivamente es una rama del Quenya (únicamente el Telerin no es considerado como tal, aunque claro, no lo sé de cierto), así que veremos como se desarrollan éstos eventos; la idea de un Vanyarin engreído me sigue pareciendo un tanto extraña; yo diría más bien que sencillamente no sabe con quién se está metiendo y no hace sus comentarios en pos de avergonzar al Dr Ele[n]der y enfriarle un café... ¡Por Todos los Valar! ¡Espero por su bien que no! :D. Undómion

4:54 a. m.  
Blogger Azelaïs de Poitiers dice...

Qué vulgar tontería, los Noldor no somos engreídos, sino consecuentes con nuestra propia magnificencia.

Uhmmm

5:10 p. m.  
Blogger DrEleder dice...

Señorita Keleb-Dûr, soy tan favorable como cualquiera a los deseos de autonomía silvana (ejem, ejem), pero no me mezcle conceptos más propios de los enanos, por favor. Espero con impaciencia la fundación de su Facultad.

Hantalë, señorita Elwen. A partir de ahora espero postear regularmente cada semana. Valar valuvar, claro.

Señorita Celebnár, ¿apuntes? ¡Debían haberlos tomado ustedes en clase! De todos modos... veré si puedo hacer algo. Entiendo que no hay ninguna referencia blbiográfica sobre el vanyarin (y es curioso). Veremos.

Señor Undómion, en efecto, el vanyarin no se considera variedad aparte... Mmm... ¿Está usted interesado en el tema? Escríbame y hablamos.

Y señorita Azelaïs... oh, es usted alumna del señor Nolendur, ¿verdad? Se le ve en la cara, en efecto.

11:19 p. m.  

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