h Malinorne: agosto 2005

Malinorne

Bloc cordelero del Dr Eleder, profesor de la Universidad Autónoma de Númenor: UAN

agosto 29, 2005

El Cónclave - 2

(Una historia de Alexandre Cambragol y Antonio Anadón)

El mayor logro en este tiempo de innovación fue sin duda la Red Cordelera; los científicos gondorianos idearon un sistema para la comunicación desde lugares lejanos, no era la primera vez en la Tierra Media que existía algo parecido. Los Palantiri Fëanorianos podían poner en contacto a dos seres desde cualquier punto donde se encontrasen, sin interferencias y con una calidad única de imagen y sonido, pero éstos se habían perdido y la tecnología élfica para elaborarlos quedaba lejos de las posibilidades de los gondorianos. La idea dicen que surgió cuando desde la Facultad de Minas y Caminos se elaboró una tesis sobre las propiedades de transmisión de vibraciones del Mithril; con esto el Instituto de Ciencia Sarumánica se puso manos a la obra, las pruebas más satisfactorias en los laboratorios de Nueva Osgiliath dieron como resultado que el sonido se podía transmitir a través de un cordel extremadamente tensado y sujeto a un pequeño cono amplificador de las vibraciones -lo que vulgarmente conocieron como vaso-, dado el carácter maleable del mithril con una pequeña cantidad los herreros podían elaborar un hilo de varios metros de longitud. Las bases estaban sentadas para un gran proyecto.

En un pequeño tubo de hierro, forrado en su interior y exterior para evitar interferencias, introdujeron el cordel de mithril tensado, soldando mithril y hierro según se iba ampliando el tubo. Desde Nueva Osgiliath hasta la capital Minas Tirith se fueron instalando las tuberías de cordel, generalmente se colocaban encima de los árboles, pues aún en aquellos tiempos eran numerosos, y allá donde no había árboles colaboraron los Ents, Pastores de Árboles, colocando varios de sus somnolientos Ucornos todos en fila uno detrás de otro, así, los gondorianos consiguieron superar el irresoluble problema de cómo pasar el cordel por los descampados. Y varios meses después los cientos de quilómetros que separaban las dos ciudades quedaron unidos por un visible y quilométrico tubo de hierro. Feo y primitivo para las mentes de los Enanos de Moria, que en su superdesarrollo ocultos en las minas, ya contaban con la máquina de vapor, un atentado contra la naturaleza dijeron los elfos cuando este nuevo invento llegó a sus oídos; ¿para qué balrogs sirve? preguntaron los pragmáticos Hobbits: si quieres hablar con alguien, simplemente vete a verlo.

Todas estas críticas influyeron poco en los gondorianos, orgullosos de su obra, decían que se asemejaba a los grandes logros de sus antepasados Núménoreanos: las Argonath que durante siglos habían señalado el principio del Reino de Gondor, o los indestructibles muros de Minas Tirith (indestructibles hasta que tiempo después reinventaron la pólvora), y todas aquellas grandes obras que sólo servían para coger polvo.

El estupor llegó cuando se probó el invento: ¡No funcionaba!. En un lado un científico gondoriano, y al otro, vaso en mano, el alcalde de Minas Tirith. No podían escucharse, más bien dicho ¡no podían entenderse!. Los científicos no lo habían previsto, la calidad de la vibración sufría una pérdida irremediable pareja a la distancia, y ésta era mucha en este caso, así que, el científico gondoriano no pudo entender al alcalde cuando lanzó el primer mensaje conocido al espacio cordelero: "¿hay alguien ahí?", ni el alcalde distinguió lo que el científico decía a sus colegas: "¿qué es este gorgojeo?".

Inmediatamente desde el Instituto de Claves y Runas se aportó una solución: una palabra era demasiado complicada para su modulación en vibraciones a largas distancias y su posterior demodulación por el oído humano con ayuda del vaso amplificador; basado en las Tengwar que habían recibido como herencia de sus ancestros crearon el Código Rúnico, compuesto por tres señales básicas: ".- ", combinadas se podía crear un lenguaje, las grandes ideas son simplemente sencillas y muy útiles.

Así quedó inaugurada la Red Cordelera, que pronto se extendería por toda Gondor e incluso traspasó sus fronteras a pesar de los trámites burocráticos que implicaban tubear y arbolar un considerable terreno, llegando el cordel al Reino de Rohan y a Edoras, el Código Rúnico se convirtió en obligatorio en las escuelas gondorianas, es el primer paso para algo más grande, dijeron muchos.



***



Llamaron al teléfono secreto de Bill, y esto le sobresaltó, la voz al otro lado del auricular estaba muy excitada, era uno de los Eruditos:

- ¡Tenemos algo, Bill!, Pronto averiguaremos su nombre y donde vive, pero tenemos su correo electrónico, Bill ,sabemos también en que trabaja ¡es programador!

¿Programador?, es casi como si trabajara para mí -pensó Bill con jactancia-, intervendrían su correo y esto no sería difícil para Bill.

Los titulares de los periódicos económicos del día siguiente eran muy reveladores para un lector atento que supiera del tema:


MICROSOFT COMPRA YAHOO POR $50.000 MILLONES


En ese mismo día Bill tuvo acceso a las bases de datos de Yahoo, en ese mismo día A. recibió otro correo de su amigo Alsandir, simplemente le decía:

- Ch3

¿Hablaban en clave?, ¿qué se traían entre manos?

Se empezaba a preguntar si realmente podrían hacer algo, o si el círculo giraba irremediablemente hacia un final que ni siquiera ellos podrían prever.




No hay simbolismo alguno o alegoría consciente en mi historia. Las alegorías de la especie <> son del todo ajenas a mi modo de pensar. Había cinco magos y eso es sencillamente parte de la historia. Preguntar si los Orcos son comunistas tiene para mí tanto sentido como preguntar si los comunistas son Orcos.
JRR Tolkien, Cartas

agosto 20, 2005

El Cónclave - 1

(Continúa... Una historia de Alexandre Cambragol y Antonio Anadón)


I


Por supuesto existía en la Tierra una reunión similar al Consejo Élfico que conocemos en la Tierra Media, aunque aquí se la llamaba Cónclave de Eruditos. Por supuesto los unos desconocían la existencia de los otros, pero dado su carácter de estudiosos de los universos paralelos y la intrínseca relación de éstos sospechaban "que algo parecido tenía que haber al otro lado", y por supuesto se reunían con carácter urgente, aún las personas con el sentido de la percepción ínfimamente desarrollado habrían podido detectar la terrible distorsión que azotaba el mundo, si supieran cómo.

En el 2001 se estrenó una película de fantasía, la expectación que generó fue indudablemente antinatural dado el carácter del filme, los Eruditos comprobaron anonadados como el índice de espectadores se acercaba a Titanic que con mil millones de dólares tenía el mayor taquillaje en los cines. Titanic había sido su mayor último éxito, el Cónclave subvencionaba todo tipo de actos culturales –con mayor o menor gusto- que alejara a las masas de los pensamientos fantasiosos de Espada y Brujería.

La segunda señal vino en el otoño de París, la moda pret-a-porter marcaba las tendencias para el próximo año: largos vestidos holgados cerrados con cordones y tejidos de lino, adornados con púrpura y oro, los cabellos recogidos en una única y larga trenza. Al modo medieval dijeron algunos, pero esta moda no se alejaba mucho en realidad del porte de las Damas de Valinor.

Pero lo que más preocupaba a los Eruditos era el rol, volvía a resurgir, jóvenes de todas las edades se reunían alrededor de una mesa y dejaban volar su imaginación, ¡ese era el juego!; el ingenio y la astucia se combinaban y la gente creaba y deseaba otros mundos. No acababa aquí, se había creado una nueva forma de jugar al rol: el rol en vivo. Se asumía directamente el rol del personaje, tú sentías lo que él sentía.

La Reunión fue convocada inmediatamente después de conocerse estos detalles.

II

William era el más respetado de los 16 miembros del Cónclave porque era el que tenía más dinero, se podría decir que su fortuna era mayor que la de todos los demás juntos, le llamaban Bill porque así era como deseaba que le llamaran. Realmente no podían saber si este era su verdadero nombre, los Eruditos ocultaban su verdadera identidad a los demás miembros por razones obvias, ¿qué diría la gente si se enteraban en que estaban metidos?. Ocultaban su cuerpo en holgadas túnicas negras, y una capucha les ocultaba en parte el rostro. Desde la capucha de Bill se podían llegar a discernir unas gafas de montura fina y unos ojos ávidos e inteligentes, su acento era del oeste de Estados Unidos, quizá de California o de Seattle, y nunca decía más de lo que quería decir. Muchos afirmaban que era parco, pero la mayoría pensaban que era prudente. No dijo nada mientras los demás discutían todas las señales, descartaban unas e implicaban otras. Calló cuando los demás recordaron la vieja crisis de Mayo del 69, el mundo había estado a punto de írseles de las manos, los más viejos de los Eruditos habían ayudado a resolver el problema y tenían mucho que aportar ahora.

Cuando se discutió que es lo que se podía hacer Bill habló, y todos callaron para escucharle.


- He creado un programa informático cuyo fin es cruzar datos y buscar coincidencias, nombres que en un campo determinado coincidan estadísticamente un número anormal de veces teniendo en cuenta múltiples variables. -nadie dijo nada, esperaban las conclusiones que sin duda Bill ya habría tomado y que probablemente fueran las correctas-, no pretendo aburrirles con la metodología, amigos, la conclusión es simple, tengo cuatro nombres de personas que en el campo de Fantasía surgen, digamos, demasiadas veces.

Los 15 Eruditos se mantuvieron expectantes, ¿quienes eran? se preguntaban, y uno no pudo resistirlo más y lo preguntó.


- El primer nombre es obvio: John Ronald Reuer Tolkien.

- Fue nuestra mayor crisis -dijo uno de los más viejos-, publicó El Señor de los Anillos en el 66, no pudimos neutralizarlo a tiempo; los hippies son un resultado directo de la influencia del otro plano por los pensamientos que Tolkien generó y que nos son devueltos multiplicados, aún hoy pagamos el precio.

- Sí, -dijo Bill secamente molesto por ser interrumpido-, el segundo nombre es el de otro escritor: Alsandir Pers. Es un escritor novel de gran talento, pero creo que no debe preocuparnos por el momento, su prometedor futuro se encamina a la poesía clásica en español.

- El tercero también es escritor: Terry Prachett, creador de Mundodisco. Un verdadero peligro, si me permiten la sugerencia lean sólo uno de sus libros y comprenderán lo que puede estar pasando en el otro plano.

- El cuarto es el más inquietante de todos, se oculta bajo una inicial: A., -y pensaron los Eruditos: ¿quién si no el que tiene algo que esconder se oculta?-, es el que más coincidencias informáticas ha originado, y escuchen esto con atención: ¡su nombre se cruza una y otra vez con el de Tolkien y Alsandir y con otras muchas otras coincidencias menores!. La pregunta es: ¿quién es A.?.


La reunión discurrió durante otras dos horas más, se divagó, se hicieron conjeturas y se tomaron importantes decisiones relativas a A. y a Terry Prachett, pero Bill dejó de escuchar pronto y sus pensamientos se encaminaron por otras vías, y de repente, le asaltó como nunca antes una terrible sensación y asustado dijo sin importarle que le escucharan:

- Dios mío, ¿qué podrá estar pasando al otro lado?

agosto 15, 2005

El Consejo - 3

La pregunta resonó en la sala, creando ligeras figurillas de eco que juguetearon en las paredes hasta que, suavemente, se extinguieron. La había formulado un joven elfo, poco experimentado y no muy ducho en etiqueta.

- Querido Joven, replicó Caranthir, hace años que nos venimos ocupando del problema. Varios miembros de este consejo están al tanto de la situación desde hace mucho tiempo. No hay fácil solución, porque no es sencillo medir los riesgos y evaluar las alternativas. Ya hemos dicho que lo que pensamos influye en el otro Universo y viceversa. Un pensamiento o una acción equivocados no tienen marcha atrás.

- Os cuento todo esto ahora, amigos, porque necesito de vosotros. Todos tenemos que colaborar y refinar la estrategia que estamos siguiendo y que, esperemos, nos permita salir indemnes.

- Tenemos un agente - Caranthir respiró con fuerza- un Humano - respiró otra vez - en la Tierra. Es amigo de Alsandir, y ejerce sobre el cierto influjo. Estamos tratando de influir en Alsandir a través de él. Todo lo que estamos haciendo se basa en peligrosas conjeturas y no muy exactas suposiciones. Sin embargo hasta el momento está funcionando bien.

Caranthir terminó de hablar, y comenzó el debate. Repasó mentalmente lo que había dicho durante su discurso y evaluó sus sentimientos.

Le sorprendieron sus emociones. Por primera vez en su vida tenía miedo.


VI

Als abrió el correo electrónico. Tenía un e-mail de A.. Lo abrió y se encontró con la jugada 4...Ag7. “El bueno de A. y su pasión por el ajedrez”, pensó. “Y por la poesía”.

Súbitamente tuvo una inspiración. Abandonó el ordenador y se dirigió a su biblioteca. De allí extrajo un libro polvoriento. Lo sacudió, como si quisiera deshacer las telarañas del tiempo. Se titulaba “Sonetos del Siglo de Oro Español”. Abrió una página al azar.

A una dama, por que se enmiende y no sea desdeñosa

Amaros es el fuego y en él ardo
Y refreno el deseo y me consumo
Y sin pensar, tornado en brasa y humo,
Avivo la esperanza que en vos guardo.

Después me ofusco y digo que sois nardo,
Mas vos sois alacrán y engaño sumo,
Pues, desvarío cruel, solaz presumo
Tomándoos por flor cuando sois cardo;

Que así pincháis, agudas las espinas,
A todo el que se acerca y al fin daña
El vaivén del quiero y del no quiero;

Pues bien sabéis clavar púas malignas
Y a aquel que os muestra amor lo desengaña
El desdén que mostráis, sañudo y fiero.

Als se quedó sorprendido, aturdido por un momento. Hacia años que no se acordaba.... Pasó a la siguiente página.

Soneto XXIII

En tanto que de rosa y azucena
Se muestra la color en vuestro gesto,
Y que vuestro mirar ardiente, honesto,
Enciende al corazón y lo refrena;

Y en tanto que el cabello, que en la vena
Del oro se escogió, con vuelo presto,
Por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
El viento mueve, esparce y desordena:

Coged de vuestra alegre primavera
El dulce fruto, antes que el tiempo airado
Cubra de nieve la hermosa cumbre;

Marchitará la rosa el viento helado.
Todo lo mudará la edad ligera
Por no hacer mudanza en su costumbre.

Y de repente comprendió. Comprendió por qué había estudiado Filología Hispánica. Comprendió, por primera vez en su vida, qué había venido a hacer al mundo. Y supo qué es lo que quería escribir en el futuro.

VII

Caranthir estaba satisfecho. Se habían arriesgado mucho, pero el resultado compensaba todas las aflicciones y desvelos que habían tenido que padecer. Habían hecho bien las cosas. Los elfos mas jóvenes del Consejo habían sido una ayuda valiosa para la resolución del problema. Alsandir parecía estar neutralizado.

Pero quedaba algo más. La decisión de Alsandir de abandonar la literatura fantástica para dedicarse a la poesía había dejado boquiabiertos a sus seguidores. Era preciso que estos no se desilusionaran pues, en caso contrario, a alguno se le podría ocurrir seguir los pasos de Alsandir y comenzar a escribir relatos de la Tierra Media. O podría pasárseles por la cabeza a varios a la vez. Caranthir no quería ni pensarlo.

Afortunadamente había una solución. A. se había mostrado, a través de sus poemas, como un escritor con recursos técnicos aceptables, aunque algo falto de imaginación. Caranthir creía que podrían hacer de él un buen escritor en prosa si le suministraban el material adecuado. Que podría escribir sobre el acontecer de la Tierra Media. Eso calmaría la sed de los aficionados.

Caranthir se arrellano en su silla y comenzó a elaborar su primer guión:

“No en demasiadas ocasiones se convocaba el Consejo. Cuando se tenían que reunir los Señores Elfos era porque algún acontecimiento amenazaba la paz de la Tierra Media...”

agosto 10, 2005

El Consejo - 2

Mientras dure este parón vacacional en las aventuras del Doctor Eleder, ofrecemos a nuestros lectores esta aportación externa enviada a la UAN por Cambragol (Alexandre Pérez), junto con Antonio Anadón: un sinuoso viaje por las fronteras entre dos remotas y desconocidas tierras: la Tierra Media... y la Saga Realidad.

------

- La segunda, dijo, es inminente.


II

Alsandir Pers era un genio, y él lo sabía. Nacido en la pequeña aldehuela holandesa de Grim, a pocos kilómetros de la ciudad portuaria de Bergen op Zoom, había sorprendido desde muy pequeño a maestros y tutores por la profundidad de su pensamiento, su extraordinaria memoria y su pasmosa imaginación.

A los quince años, sorprendiendo a todo el mundo, consiguió el premio nacional de ensayo, por un erudito trabajo sobre el mítico rey Gambrinus. Tres años después, cuando el mundillo académico le auguraba una exitosa carrera en Filosofía o Historia, se matriculó en Filología Hispánica, cuyos estudios terminó con honores.

Al terminar en la Universidad, renunciando al doctorado, se dedicó a viajar por Europa. Tomaba Ginebra como ejemplo de ciudad bien organizada y olvidaba sus penas en Malta, la pintoresca isla del Mediterráneo, cuando éstas amenazaban con volverse insoportables. Su más misterioso viaje, sin embargo, lo realizo al pequeño y recóndito pueblo de Cardhu, en las Highlands de Escocia, donde permaneció tres años, sin que nadie llegara a averiguar el porqué.

Pronto comenzó a destacar como un poderoso narrador. Por afición y gusto se especializó en literatura fantástica, siguiendo los pasos del Maestro, del cual si bien comenzó siendo epígono pronto superó en fantasía y riqueza de ideas. Se rumoreaba incluso que, a pesar de lo restringido de su elección en cuanto a los temas a tratar, su nombre sonaba como aspirante al premio Nóbel de literatura.

Ahora estaba escribiendo una nueva obra. Había recuperado por casualidad uno de sus primeros cuentos, escrito cuando todavía era muy joven:

“Tal como nos relatan viejas historias, durante el Largo Sitio que encadenó a Morgoth en un cerco de espadas, mientras los reinos élficos florecían y ninguna disputa dividía a los Hijos de Fëanor, gobernaban sus tierras con justicia...”

La historia era interesante, y Als – así lo llamaban sus amigos – pensaba que, con una reelaboración a fondo podría conseguir un resultado magnífico. Siguiendo el párrafo anterior ensayó:

“Durante el Largo Sitio, cuentan las viejas historias, Morgoth fue encerrado en un cerco de Espadas, los reinos élficos florecían y no había querellas que dividiesen a los hijos de Fëanor. Los elfos gobernaban sus tierras con justicia...”

Estaba convencido de que aquella iba a ser su obra Maestra.

III

... repito, no tenemos tiempo. La obra que está escribiendo nos va a conducir a la catástrofe y a la ruina. Todo rastro de civilización desaparecerá e incluso el canto armonioso de los Horlüm desaparecerá de la Tierra Media. Volverá la guerra y la desgracia, el odio y la muerte, la desconfianza, el deshonor. Todo aquello por lo que vale la pena vivir no existirá. La vida no valdrá nada. Si fracasamos, nuestra existencia habrá sido en vano.

IV

A. terminó de escribir el correo electrónico. Su jugada, 4...Ag7, parecía buena. Pulsó el botón de Enviar.

V
- ¿Qué se puede hacer?