h Malinorne: El Consejo - 3

Malinorne

Bloc cordelero del Dr Eleder, profesor de la Universidad Autónoma de Númenor: UAN

agosto 15, 2005

El Consejo - 3

La pregunta resonó en la sala, creando ligeras figurillas de eco que juguetearon en las paredes hasta que, suavemente, se extinguieron. La había formulado un joven elfo, poco experimentado y no muy ducho en etiqueta.

- Querido Joven, replicó Caranthir, hace años que nos venimos ocupando del problema. Varios miembros de este consejo están al tanto de la situación desde hace mucho tiempo. No hay fácil solución, porque no es sencillo medir los riesgos y evaluar las alternativas. Ya hemos dicho que lo que pensamos influye en el otro Universo y viceversa. Un pensamiento o una acción equivocados no tienen marcha atrás.

- Os cuento todo esto ahora, amigos, porque necesito de vosotros. Todos tenemos que colaborar y refinar la estrategia que estamos siguiendo y que, esperemos, nos permita salir indemnes.

- Tenemos un agente - Caranthir respiró con fuerza- un Humano - respiró otra vez - en la Tierra. Es amigo de Alsandir, y ejerce sobre el cierto influjo. Estamos tratando de influir en Alsandir a través de él. Todo lo que estamos haciendo se basa en peligrosas conjeturas y no muy exactas suposiciones. Sin embargo hasta el momento está funcionando bien.

Caranthir terminó de hablar, y comenzó el debate. Repasó mentalmente lo que había dicho durante su discurso y evaluó sus sentimientos.

Le sorprendieron sus emociones. Por primera vez en su vida tenía miedo.


VI

Als abrió el correo electrónico. Tenía un e-mail de A.. Lo abrió y se encontró con la jugada 4...Ag7. “El bueno de A. y su pasión por el ajedrez”, pensó. “Y por la poesía”.

Súbitamente tuvo una inspiración. Abandonó el ordenador y se dirigió a su biblioteca. De allí extrajo un libro polvoriento. Lo sacudió, como si quisiera deshacer las telarañas del tiempo. Se titulaba “Sonetos del Siglo de Oro Español”. Abrió una página al azar.

A una dama, por que se enmiende y no sea desdeñosa

Amaros es el fuego y en él ardo
Y refreno el deseo y me consumo
Y sin pensar, tornado en brasa y humo,
Avivo la esperanza que en vos guardo.

Después me ofusco y digo que sois nardo,
Mas vos sois alacrán y engaño sumo,
Pues, desvarío cruel, solaz presumo
Tomándoos por flor cuando sois cardo;

Que así pincháis, agudas las espinas,
A todo el que se acerca y al fin daña
El vaivén del quiero y del no quiero;

Pues bien sabéis clavar púas malignas
Y a aquel que os muestra amor lo desengaña
El desdén que mostráis, sañudo y fiero.

Als se quedó sorprendido, aturdido por un momento. Hacia años que no se acordaba.... Pasó a la siguiente página.

Soneto XXIII

En tanto que de rosa y azucena
Se muestra la color en vuestro gesto,
Y que vuestro mirar ardiente, honesto,
Enciende al corazón y lo refrena;

Y en tanto que el cabello, que en la vena
Del oro se escogió, con vuelo presto,
Por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
El viento mueve, esparce y desordena:

Coged de vuestra alegre primavera
El dulce fruto, antes que el tiempo airado
Cubra de nieve la hermosa cumbre;

Marchitará la rosa el viento helado.
Todo lo mudará la edad ligera
Por no hacer mudanza en su costumbre.

Y de repente comprendió. Comprendió por qué había estudiado Filología Hispánica. Comprendió, por primera vez en su vida, qué había venido a hacer al mundo. Y supo qué es lo que quería escribir en el futuro.

VII

Caranthir estaba satisfecho. Se habían arriesgado mucho, pero el resultado compensaba todas las aflicciones y desvelos que habían tenido que padecer. Habían hecho bien las cosas. Los elfos mas jóvenes del Consejo habían sido una ayuda valiosa para la resolución del problema. Alsandir parecía estar neutralizado.

Pero quedaba algo más. La decisión de Alsandir de abandonar la literatura fantástica para dedicarse a la poesía había dejado boquiabiertos a sus seguidores. Era preciso que estos no se desilusionaran pues, en caso contrario, a alguno se le podría ocurrir seguir los pasos de Alsandir y comenzar a escribir relatos de la Tierra Media. O podría pasárseles por la cabeza a varios a la vez. Caranthir no quería ni pensarlo.

Afortunadamente había una solución. A. se había mostrado, a través de sus poemas, como un escritor con recursos técnicos aceptables, aunque algo falto de imaginación. Caranthir creía que podrían hacer de él un buen escritor en prosa si le suministraban el material adecuado. Que podría escribir sobre el acontecer de la Tierra Media. Eso calmaría la sed de los aficionados.

Caranthir se arrellano en su silla y comenzó a elaborar su primer guión:

“No en demasiadas ocasiones se convocaba el Consejo. Cuando se tenían que reunir los Señores Elfos era porque algún acontecimiento amenazaba la paz de la Tierra Media...”

2 Comentarios:

Blogger Maedhros dice...

Anda, si queda alguien vivo en internet, aunque sea agosto! Y yo quejandome! XD

Bonita historia, a ver si empezamos a desvelar misterios :P

2:31 a. m.  
Anonymous angel dice...

Me gusta, me gusta lo que hasta aquí llevo leído....saludos

2:55 p. m.  

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