h Malinorne: La fabelo sekvas - 2

Malinorne

Bloc cordelero del Dr Eleder, profesor de la Universidad Autónoma de Númenor: UAN

enero 13, 2006

La fabelo sekvas - 2

(Una historia de Alexandre Cambragol y Antonio Aladón)


Fecha Estelar 49935,21

Informa Jean-Luc Picard, capitán de la nave de la Federación “Enterprise”. (Según transcripción del dictado de viva voz a la computadora).

Después de unas horas de descanso – acompañado por el primer oficial, Riker – he tomado la decisión de enviar una expedición a la superficie del planeta. El exhaustivo recorrido que la nave ha realizado sobre el planeta nos ha mostrado que existen ciudades en él. Pretendemos visitar una de ellas, no sin antes asegurarnos que dicha empresa no comporta ningún peligro.

La compañía de exploración saldrá de la nave en 5 horas, 40 minutos y 23 segundos, y estará compuesta por los siguientes tripulantes:

Al mando, William T. Riker, primer oficial del “Enterprise

Data, oficial científico.

Doctor Beverly Crusher, oficial médico

Mister Spock, representante de Vulcano en el “Enterprise”.

De acuerdo con la computadora, este es el mínimo número de personas que es necesario para efectuar un examen del planeta, y el máximo en lo que a seguridad se refiere.

Fecha Estelar 49939,21

Informa William T. Riker , Primer oficial de la nave de la federación “Enterprise”.

(Según transcripción del dictado de viva voz al equipo de grabación de bolsillo)

Tal como estaba previsto, el teletransportador nos ha situado en la superficie del planeta, a 5 kilómetros aproximadamente de una ciudad. De acuerdo a los patrones a los que estamos acostumbrados, se trata de una extraña urbe. Destacan, a lo lejos, las imponentes cúpulas de lo que bien podrían ser edificios religiosos. Asimismo, unas imponentes murallas circundan todo el perímetro del poblado.

Hemos decidido acercarnos muy despacio, intentando recopilar información sobre la ciudad. A tal efecto hemos lanzado un minisatélite de observación que se ha situado sobre esta, a una altura de dos kilómetros, equipado con una cámara de altísima definición capaz de contar los piojos que tiene en la cabeza (Del resto no procede transcripción) .

A medida que pasaba el tiempo nos ha ido llegando información proporcionada por el satélite. Este nos ha desvelado algo que ya sospechábamos: La ciudad es grande. Además nos hemos hecho cierta idea acerca de sus habitantes.

La urbe se halla poblada por una raza alienígena de elevada estatura y aspecto humanoide. Tienen las orejas puntiagudas, los ojos en forma de almendra y son de tez pálida. Parecen, en general, menos corpulentos que el ser humano medio. Un somero examen morfológico por parte del Doctor Crusher, a partir de las imágenes recibidas, parece mostrar que están dotados de gran agilidad y viva inteligencia.

Comienza a anochecer. Hemos decidido montar las tiendas para pernoctar. Cuando amanezca esperamos continuar recopilando información.

Interrumpimos unos instantes la emisión de este escrito para dar paso a la publicidad:

Oh, mousse de yogur, con textura inconfundible y sabor irresistible...

Leche, cacao, avellanas y azúcar...

¿Te gusta conducir?.

Bienvenido a la semana fantástica de...

Ahora con mas bífidus activo...

Pague dos y llévese tres...

La chispa de la vida...

¿A que no sabes que coche tengo, eeeh?

Hay cosas que podrás mantener, o no. La temperatura de tu coche sí.

Tomatitos. Pero esta ensalada no sabe como la mía.

¡Jroña Kejroña!. El yogur griego...

Fecha Estelar 49940,47

Informa el androide Data, oficial científico de la nave de la federación “Enterprise”.

(Según transcripción de la grabación interna realizada en circunstancias de emergencia)

Sin saber muy bien como, hemos sido sorprendidos, al amanecer, por un comando de los seres que el primer oficial Riker ha descrito en un informe anterior. A pesar de la barrera electrónica que circundaba nuestro campamento, a pesar de los detectores de presencia y de sonido instalados junto a nuestras tiendas, han conseguido entrar burlando todas nuestras medidas de seguridad.

Han actuado rápidamente. Solo nos hemos despertado en el momento en que varios de ellos comenzaban a sujetarnos para evitar que escapáramos. Después nos ha amarrado fuertemente con cuerdas. Como medida de precaución adicional han desconectado el Rastreador, que nos mantenía en comunicación con el “Enterprise”, y han apagado el resto de aparatos electrónicos. Acto seguido nos han montado en un carro conducido por seres similares a los caballos de la Tierra. No deja de ser curioso que la evolución, a pesar de seguir caminos distintos, aporta soluciones semejantes ante problemas y entornos similares.

Hemos llegado, una hora después, al interior de la ciudad. Una vez allí hemos sido conducidos a un edificio enorme. No se conjeturar el uso al que normalmente está dedicada la construcción, aunque no tiene el aspecto de ser una cárcel, como podría pensarse.

Nos han desatado. El jefe de los extraños seres (He escuchado varias veces en su conversación la palabra Elf. Quizá es el nombre con el que se autodesignan) ha ordenado traer comida para nosotros. A pesar de la brusquedad con la que fuimos expulsados de nuestro campamento no parecen hostiles.

Una vez saciado nuestro apetito, se ha abierto una de las puertas laterales. Por ella ha aparecido un nuevo ser: Una mujer menuda de ojos vivaces.

Fecha Estelar 49941,21

Informa el androide Data, oficial científico de la nave de la federación “Enterprise”.

(Grabación de la conversación mantenida entre los miembros de la tripulación y la mujer)

MUJER – ¿Cómo están señores?.

RIKER – Bien, ¿Y usted?. Soy William T. Riker, primer oficial de la nave de la Federación “Enterprise” .

MUJER – Y yo la Reina de Saba. Vamos, señores, ustedes pretenden confundirme. ¿Riker, eh?. Y su capitán se llama Jean-Luc Picard, ¿no es así?

RIKER – Así es. ¿Cómo lo ha sabido?

MUJER – Vamos, déjense de bromitas. ¿O me van a decir que nunca han oído hablar de la serie de televisión Star Trek ?

RIKER – Señorita, no se que pensar. Nunca he oído hablar de esa serie

MUJER – Está bien. Después de las cosas raras que me han ocurrido en este tiempo, estoy dispuesta, aunque a regañadientes, a aceptar lo que me dice. Yo, en realidad, me llamo Patricia. Patricia Keks.

Fecha Estelar 49941,22

Informa el androide Data, oficial científico de la nave de la federación “Enterprise”.

(Continúa la grabación de la conversación mantenida entre los miembros de la tripulación y la señorita Keks)

KEKS – Permítanme que les cuente mi pequeña historia. Yo trabajaba, en la ciudad de Nueva York, como empleada del propietario de la empresa de Soluciones Informáticas MegaChof. Soy ingeniero de telecomunicaciones. La mejor en mi especialidad.

Puedo decir con orgullo que éramos los líderes del mercado, pues la mayor parte de los ordenadores del mundo tenían implementado nuestro sistema operativo. Gracias a quien es mi jefe (o era, ya no estoy segura), el cual responde al nombre de Bill. Seguramente les suena el nombre. Es el hombre mas rico de su país, aunque las malas lenguas afirman que se traía entre manos turbios manejos que podrían poner al mundo al borde del colapso. Una extraña visita que realizó a Ámsterdam, jalonada de extraños y no bien aclarados incidentes, desató todo tipo de rumores entre los empleados de la firma. Hilando cabos y ayudada por la información que aquí he recibido, he llegado a la conclusión de que se trata de un hombre que podría, de forma inminente, terminar con la civilización, tal como la conocemos.

Pero eso ahora no viene al caso. El caso es que ahora me encuentro aquí, en este extraño planeta, acompañada por estos raros seres que ustedes ven, y que responden al nombre de elfos. Llevo un año en este planeta y he aprendido su lengua con bastante fluidez. Creo que ellos quieren contarles algo, y yo voy a actuar como traductora. Les presento al elfo Caranthir.

Fecha Estelar 499341,25

Informa el androide Data, oficial científico de la nave de la federación “Enterprise”.

(Grabación del informe del elfo Caranthir. Traduce, amablemente, la señorita Keks)

CARANTHIR – Buenos días, señores. Debo disculparme, antes que nada, por la manera brusca en que ustedes han sido traídos hasta aquí. Les ruego acepten mis excusas.

RIKER – Puesto que no hemos sufrido ningún daño, queda usted excusado. Pero dígame : ¿Por qué razón hemos sido conducidos hasta aquí?

CARANTHIR – Permítame, señor, que le cuente la manera en que la señorita Keks llegó hasta aquí. Ha de saber que, hará cosa de 25 años (Ha dicho en realidad 35 laviir. Cada laviir equivale a 0,714 años humanos), uno de nuestros más prometedores científicos ideó uno de los mayores avances en comunicaciones que ustedes puedan imaginar. En esencia se trataba de lo siguiente: En un pequeño tubo de hierro, forrado en su interior y exterior para evitar interferencias, se introducía un cordel de mithril tensado (El mithril es uno de los metales típicos de este planeta), soldando mithril y hierro según se iba ampliando el tubo. El sonido se podía transmitir, así, a través de un cordel extremadamente tensado y sujeto a un pequeño cono amplificador de las vibraciones. Dado el carácter maleable del mithril, con una pequeña cantidad los herreros podían elaborar un hilo de varios metros de longitud y tender una red a lo largo del territorio. Al final del cordel se encontraban los conos amplificadores (Los vasos, en la lengua del vulgo). Y aunque los orcos se burlaban de nosotros llamando al tendido Graaj Borrr Grufj (Ridículos Hilos Colgantes), la Red Cordelera supuso un gran avance en nuestras posibilidades de comunicación..

Uno de los máximos impulsores de esta tecnología fue el elfo Loríndol. Su Máquina de Cordel fue uno de los grandes hitos de la ciencia cordelística, al permitir mantener constancia escrita de la información enviada a través de la Red. De hecho, el éxito fue tal que, pocos años después se puso en marcha una megared que consiguió unir toda la Tierra Media. La red se conocía, y se conoce, bajo las siglas CCC (Cordeles Concertados para la Comunicación).

Desgraciadamente, en circunstancias no muy bien aclaradas, Loríndol perdió la razón. Embebido en la invención de un artefacto adivinador del pensamiento, comenzó a mostrar una conducta extraña. Se mostraba esquivo, huraño, irritable y nada sociable. Pero solo fuimos plenamente conscientes de su inestabilidad mental el día en que comenzó a hablar, sin que nadie fuera capaz de pararlo, de dos figuras altas y esbeltas, que portaban pesadas espadas, vestidas a la moda de tres Grunai atrás (Cada Grunai corresponde a un siglo y medio de la Tierra) y que se le habían aparecido como de la nada. Discretamente, se le fue retirando de la investigación. En la actualidad se halla internado en una casa de reposo.

Pero vamos a la parte más interesante de mi relato. Hace 7 laviir un joven prometedor, de nombre Madirath, retomó las indagaciones científicas del desdichado Loríndol y se empeñó en perfeccionar la máquina del pensamiento. Retomó las investigaciones en el punto en el que Loríndol las había dejado, y al cabo de poco tiempo había superado al Maestro.

Hace un laviir y medio sus investigaciones habían llegado a su fin. Había ideado un Casco Mental Mejorado (CMM) que le permitiría captar con claridad pensamientos procedentes de otros universos. El día de la prueba todo se dispuso con cuidado. Mil quinientos orcos, capturados ex profeso para este día, se pusieron a pedalear en los dispositivos que transformarían la energía mecánica en eléctrica para hacer funcionar el Casco.

Durante un tiempo el experimento fue viento en popa. Con el casco en la cabeza, el joven Madirath comenzó a recolectar información. El dispositivo impresor, mejorado por Madirath pero inventado por el genial Loríndol, comenzó a almacenar datos.

Pero algo se iba a torcer. Durante gran parte del día una sospechosa brisa había estado soplando, anunciando temporal. Nuestros meteorólogos aconsejaron postergar el experimento para otro día, pero Madirath no lo consintió. No ahora, cuando estaba recogiendo los frutos de su esfuerzo

Y una violenta tormenta se desató, como nunca se había visto por estas tierras y como es dudoso que se vuelva a ver. Un viento huracanado azotaba los campos y amenazaba con echar las casas abajo. Los dispositivos conectados al CMM comenzaron a vibrar de forma terrible. Los orcos comenzaron a mostrar signos de impaciencia y miedo.

A partir de aquí los acontecimientos se precipitan. Catorce rayos salieron simultáneamente y contra todo pronóstico de sendas nubes, y fueron a impactar sobre el casco de Madirath. Aterrados, acudimos corriendo en ayuda del joven elfo. Cuando llegamos allí nos percatamos de que éste había desaparecido. En su lugar, tiznada, mugrienta, aterrorizada, con la ropa hecha jirones, y con el CMM ajustado en su cabeza estaba la señorita Keks.

Fecha Estelar 49941,42

Informa el androide Data, oficial científico de la nave de la federación “Enterprise”.

(Grabando la continuación de la conversación)

KEKS – Ahora ya saben como vine a parar aquí. Un día, como otro cualquiera, acababa yo de llegar a mi despacho, con la idea de encontrar absurdas correlaciones estadísticas dentro de una partida de ajedrez, cuando de repente mi despacho pareció venirse abajo. Una sucesión de potentes luces desfiló ante mí, y un ruido de mil demonios amenazaba con ensordecerme. Incapaz de soportar la barahúnda, perdí el sentido. Cuando desperté, como ya saben, me encontré aquí. Me imagino que el desventurado Madirath se encuentra ahora mismo vagando por Nueva York.

En otro momento les contaré mis peripecias personales en este apartado lugar. Quiero ahora hacerles notar que nuestro mundo está en peligro, en pleno siglo XXI.

MR SPOCK – Perdone que la interrumpa. Dice usted que en el siglo XXI, tiempo en el que usted vive, el mundo está en peligro. Pero nosotros venimos del siglo XXIV, y el mundo no parece haber sufrido ninguna convulsión importante. ¿Cómo es posible que en su siglo el mundo pudiera haber sufrido una catástrofe si nuestros historiadores no tienen noticia de ella?

KEKS – Yo no veo las cosas como usted. Es perfectamente posible que, en la línea de tiempo en la que ustedes viven, la Tierra sea un mundo prospero. Sin embargo, no me cabe la menor duda de que alguien tuvo que salvarlo. Si no lo hacemos así y ustedes consiguen volver a la Tierra y a su siglo , estoy segura de que al regresar lo encontrarán en ruinas.

Afortunadamente disponemos de bastante material para hacernos un juicio de lo que podría ocurrir. Durante las dos horas en las que Madirath estuvo conectado al casco, consiguió – a sugerencia de Caranthir, que ya había tenido un leve contacto psíquico con él – robar los pensamientos de un tal “Bill”. Ya se imaginan ustedes quien es. Toda la recopilación de sus ideas quedó grabada en el dispositivo impresor. En otro momento les pondré al tanto de esta información. Pero les aseguro que los planes de mi ¿ExJefe? son temibles.

RIKER – ¿Y que pretende usted hacer?

KEKS – No se como, pero debemos volver a la Tierra, al siglo XXI. El único modo de volver que se me ocurre consiste en reproducir artificialmente las condiciones del día en que llegue aquí. Hemos de seleccionar a los miembros de una tripulación, que se conectarán sendos CMM, y hay que aportar a cada uno de estos cascos una energía equivalente a la de catorce rayos. He estudiado con detalle todo lo que quedó registrado en los aparatos de medición durante ese día La energía desprendida por los catorce rayos corresponde a la que bastaría para alimentar a la ciudad de Nueva York durante un breve tiempo. En las condiciones en las que nos encontramos, creo que mi proyecto es inviable.

DATA – Señorita, yo que usted no sería tan pesimista. Creo que eso puede arreglarse. Pero antes de explicárselo, dígale al señor Caranthir que permita que el primer oficial Riker conecte el Rastreador y se comunique con el “Enterprise”. Explíquele primero qué es una nave espacial.

Fecha Estelar 49941,93

Informa el androide Data, oficial científico de la nave de la federación “Enterprise”.

(Continua la conversación)

DATA – Mientras el oficial Riker se pone en contacto con la nave, permítame explicarle lo que pretendo hacer.Verá, señorita. De acuerdo con la famosa ecuación de Einstein E = mc², la materia no es mas que la forma comprimida de la energía. O, visto de otra forma, la energía es una forma expandida de la materia.

KEKS – Efectivamente.

DATA – Pues bien, al transformar un gramo de materia en energía, obtenemos suficiente como para alimentar a una gran ciudad durante un cierto tiempo

KEKS – No se de que forma pueden transformar un gramo de materia en energía, sin que haya pérdidas

DATA – Confié en mi, señorita. Le daré los detalles técnicos mas tarde. Baste decir que en el siglo XXIV tal cosa es posible.

Si conseguimos que esa energía se concentre en forma de luz coherente, podemos dirigirla a un punto específico. De hecho, ese es el principio del armamento del “Enterprise”.

Se trata, pues, de generar un láser cuya energía sea la resultante de multiplicar el número de personas que viajaran en la expedición por la energía producida en su momento por los catorce rayos que impactaron sobre el casco de Madirath y dirigirlo al lugar adecuado.

KEKS – ¿Y a que estamos esperando?

Fecha Estelar 50025,18

Informa Jean-Luc Picard, capitán de la nave de la Federación “Enterprise”. (Según transcripción del dictado de viva voz al dispositivo de grabación portátil).

Ha llegado por fin el día. Después de que el señor Riker tranquilizase los ánimos de la tripulación, que temía por los expedicionarios al no haber tenido noticia de ellos en un cierto tiempo, y después de que el señor Data reprodujese la conversación mantenida con la señorita Keks y el elfo Caranthir, he decidido llevar a cabo el plan ideado por el señor Data para transportarnos hasta el siglo XXI.

Está todo preparado. La señorita O’Neil y yo acabamos de descender mediante el teletransportador a la superficie del planeta. Nos unimos, pues, a la expedición que viajará tres siglos atrás en nuestro tiempo, la cual constará del siguiente personal:

Al mando. Capitán Jean Luc-Picard, comandante de la nave “Enterprise”

William T. Riker, primer oficial

Sara O’Neil, oficial de Seguridad.

Data, oficial científico.

Doctor Beverly Crusher, oficial médico.

Caranthir, Notable entre los elfos.

Patricia Keks, representante de la Tierra del siglo XXI

Da un poco de risa ver a Caranthir con el disfraz que le hemo proporcionado. Embozado parece un hombre, es cierto, pero un hombre risible.

Estamos sentados ya, con los cascos ajustados en la cabeza. No negaré que me encuentro un poco nervioso, pues nunca se puede asegurar que todo saldrá bien.

El señor Data, impasible, está a punto de dar la orden.

– Atención, “Enterprise”. ¡Fuego!