h Malinorne: Lestandor - III: ¿Arda Desmaculada?

Malinorne

Bloc cordelero del Dr Eleder, profesor de la Universidad Autónoma de Númenor: UAN

diciembre 12, 2009

Lestandor - III: ¿Arda Desmaculada?

Hay cosas que no cambian a lo largo y ancho de Arda; cosas que, por muchas millas que recorras, por ríos y mares que atravieses, se mantienen inalterables, permanentes, eternas.

Una de ellas es la OrcoCola. Y en torno a un par de ellas se reunieron el Doctor Eleder y Celebriel en una céntrica cafetería de Kwito, la grandiosa capital de Lestandor, seguros de que el ruido de los coches que pasaban, las voces de los turistas llegados de toda Endor, y el repiqueteo de la lluvia que continuaba cayendo, hacían de ése un lugar perfecto para la conversación que tenían pendiente.

-Balrogs, Eleder, me tienes en ascuas… ¿Me puedes decir de una vez qué es lo que pasa? –inquirió Celebriel, dando un prolongado sorbo a su refresco y fijando su mirada en el Catedrático.

Eleder se aclaró la garganta y, con un prolongado carraspeo, comenzó: -Bien… se trata de algo complejo. Simple a la vez que complejo. Tenemos que encontrar a una persona, y si es posible, llevárnosla a Nueva Númenor.
-Bueno, querrás decir “llevártela”, ¿no? –interrumpió ella.
-Eehm, sí, llevármela, claro. Bueno, lo importante es que abandone lo que está haciendo, convencerle de que su labor es demasiado peligrosa… A pesar de que…
-¡Ey, un momento! ¿Te importaría empezar por el principio? –cortó de nuevo ella. Eleder resopló, y comenzó a narrar la Terrible Historia:

Desde las Edades Antiguas se conoce que Arda, nuestro planeta, no es perfecto. Muchos filósofos pasaron décadas de su vida tratando de descubrir el por qué de la existencia del Mal, dado que Eru, en su infinita bondad, había creado Arda para el goce de todos sus hijos. Varios de esos filósofos tuvieron la decencia de sonrojarse y dedicarse a actividades más productiva, cuando se dieron cuenta de que podían haberse ahorrado esas décadas de trabajo si simplemente hubieran leído el Ainulindalë y hubieran entendido que Arda se creó en la Tercera Canción de Eru, cuando Melkor, después llamado Morgoth, el Enemigo Oscuro, hubo entrelazado sus propias notas con las de Eru, introduciendo así una mancha, una Mácula, en la propia esencia de la Creación.

Ya los Noldor de antaño sabían sobre la naturaleza de Arda Maculada, _Arda Hastaina_, y el sabio Finrod opinaba que quizás los hombres, los débiles e insignificantes mortales, podían tener algún papel en la Curación de Arda, en el momento en que, se creía, la Mácula desaparecería y Arda volvería a nacer bella, impoluta y feliz.

De estos escritos de los Noldor provinieron los problemas (como era de esperar, intercaló el Doctor Eleder). A finales de la Novena Edad, un grupo de científicos comenzó a investigar sobre la naturaleza de dicha Mácula, y de las formas físicas que pudieran existir para acabar con ella y devolver Arda a su pureza original por medios exclusivamente técnicos (“¡¡¡El error de Saruman!!!”, gritaba Eleder exaltado; “¡intentar cambiar la naturaleza de las cosas por medios tecnológicos!”, mientras Celebriel enarcaba las cejas).

Y el mayor problema era que, según parecía, podían estar a punto de conseguirlo. En los últimos años había aparecido un importantísimo filósofo, Oiolossë Cavada, que, según todos los estudiosos afirmaban, estaba a punto de construir el aparato que lograría sintonizar con la Auténtica Esencia de Arda y extirpar, con un solo botón, la Mácula de la Naturaleza: el DESMACULADOR.

-El propio Catedrático de Maculología me avisó –continuó Eleder, preocupado-. Si Cavada realmente consigue lo que se propone, y construye y usa su Desmaculador, el resultado puede ser totalmente desastroso. Sabemos que no es posible llegar a una Arda Inmaculada simplemente por medios técnicos. Si creemos en la profecía de la Dagor Dagorath, tenemos que esperar a que lleguen la Última Batalla, la muerte del propio Melkor, y todos los eventos que la acompañarán. Este intento de acelerar las cosas por la tecnología puede ser visto como un acto de orgullo tan grande como el de Ar-Phârazôn, cuando quiso conquistar Valinor con su fuerza militar… y todos sabemos dónde está Númenor ahora…

-Vaya… -Celebriel parecía asustada- ¿Y qué podemos hacer?

-Bueno… Según me dijeron en Maculología, los artículos del profesor Cavada decían que el mejor lugar donde investigar y construir su Desmaculador sería, precisamente, lo más cerca posible del Centro del Mundo. Por eso me han enviado aquí. Tenemos que encontrarle, intentar disuadirle de que abandone sus investigaciones, y si no lo conseguimos, al menos llevárnoslo –“llevártelo” “vaale, ¡llevármelo!”- a Nueva Númenor, para que continúe investigando auspiciado por la UAN, pero sin intentar poner en práctica en ningún momento sus descubrimientos.

-Muy bien, creo que me queda claro –asintió Celebriel-. Y siendo así, ya se me ocurre un par de sitios donde podemos buscarlo… ¿Vamos?

Mientras Eleder pagaba las Orcocolas (“Son cuatro númenores, señorf” “¿Cómo? ¿Pero aquí no tienen moneda propia?” “Hace tiempo que nof, desde que el Gobierno puso en marcha la númenorización, ya sólo usamosf los númenores” “Pues vayaf, digo, pues vaya”), Celebriel salió a la calle y comenzó a hacer gestos; y para cuando Eleder cruzó la puerta por fin, se encontró frente a frente con la elfa, mirándole sonriente, y flanqueada por dos inmensos, atemorizantes y absolutamente líticos Trolls.

Ante la mirada atónita del profesor, Celebriel se echó a reir y dijo -¡Qué cara de susto has puesto, Eledito! Este es el método de transporte corriente aquí: el Trollbus, un carro impulsado por Trolls. Vamos a dentro... ¿O es que no te atreverás a subir? –y, guiñándole un ojo, se dirigió a uno de los Trolls y le dijo –Señores… al Valle Secreto, por favor.

Y Eleder se acomodó en el carromato, mientras intentaba recuperar el aliento y pensaba: “¿Cuántas sorpresas me quedan aún por encontrar en este país?”


(Continúa)

4 Comentarios:

Blogger Último Íbero dice...

Jajajajaja

Va de maravilla la historia :)

Sigue, por favor.

10:55 p. m.  
Blogger missymml dice...

Mmmm, me está entrando la curiosidad por lo que hizo el Dr. Eleder el día antes de coger ese dirigible... ¿Habrá precuela?

9:01 a. m.  
Blogger Eleder dice...

¡La vida privada de los Catedráticos ha de ser respetada, señorita... ehm... Missymml! (ehm, usted no está en mi clase, ¿verdad? Creo que lo habría notado al pasar lista...)

4:33 a. m.  
Anonymous Missymml dice...

Me temo que no, pero así no tengo que temer represalias, ni exámenes ni nada de eso... aunque por lo que leo por aquí, no hay mucho que temer de su, digamos, "actividad" académica XD

1:35 a. m.  

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